Columnas

El héroe silencioso

"Esos que se reinventaron, que no se dejan vencer y hasta el día de hoy mueven la economía, esos son nuestros héroes silenciosos"

Este fin de semana tuve el gusto de pasarlo en Manta y recordé todo lo que sucedió ese fatídico 16 de abril, pero sobre todo lo que vino después. En medio de la tragedia, de edificios derrumbados y cientos de muertos, ecuatorianos, desde todas partes del país se encargaron de ayudar dentro de sus posibilidades a los millones de afectados por la catástrofe. Creo que es correcto decir que la gran mayoría aportó así sea con un granito de arena.

Ese Manabí golpeado, sacudido por la Madre Tierra estaba en problemas. En el caso de Manta en particular recuerdo bien la frase “Manta se levanta”, y después de estar unos días ahí me da la impresión de que, efectivamente, se levantó.

¿Qué pasa ahora? Ya no solo debe levantarse una ciudad o provincia, esta pandemia nos sacudió a todos. Duele ver la cantidad de personas que en medio de todo esto han perdido sus trabajos, sus negocios, sus ingresos mínimos para mantener un nivel de vida digno.

Pero asimismo, en medio de tanta tiniebla que nos rodeó y que aún nos acecha, aparece el héroe silencioso. No hablo de doctores o enfermeros (quienes merecen todo el reconocimiento), sino de los que apenas se lo permitieron, no teniendo seguridad de que podrían pagar su comida al día siguiente, se pusieron una mascarilla y empezaron a hacer comercio. A aquellos que perdieron su empleo y comenzaron a vender comida, mascarillas, desinfectantes, cualquier cosa que les deje un margen y les permita sostener a sus familias. Los que regresaron a su trabajo sabiendo que no había garantía de que no contrajeran el virus pero con plena conciencia de que tenían que ganarse el pan, para ellos y sus familias.

Esos que se reinventaron, que no se dejan vencer y hasta el día de hoy mueven la economía, esos son nuestros héroes silenciosos.

Los ecuatorianos hemos demostrado una y otra vez nuestra capacidad de levantarnos, incluso cuando el golpe ha sido muy duro, por eso no dudo que como Manta se levantó, Ecuador se va a levantar.