Joaquín Hernández Alvarado | Libros para nuestra situación
Apareció el terrorismo, los nacionalismos agresivos, los fanatismos religiosos, las migraciones masivas
Hay múltiples preguntas sobre qué momento de la historia estamos viviendo. No solo son preguntas, sino incertidumbres y desazón, acompañadas de miedo y temores. Nada que ver, por ejemplo, con la época de la Guerra Fría, que se extendió desde mediados de 1945 hasta comienzos de los años 90 con la implosión de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Fue un tiempo configurado desde el maniqueísmo. Y los maniqueísmos dan seguridad. Las opciones eran claras: escoger entre la libertad, con todas sus imperfecciones, propia de los países democráticos y cuya figura icónica era Estados Unidos, o el universo carcelario de los regímenes comunistas que, en nombre de la igualdad, sacrificaban el valor de la individualidad. En América Latina, la Revolución Cubana pareció por primera vez ofrecer a la vez libertad e igualdad. En poco tiempo, sin embargo, este paraíso tropical sobre la tierra se volvió infierno. Lamentablemente, provocó un delirio que sacrificó vidas en todos los países latinoamericanos.
El período de felicidad, de ‘bonheur’ que le sucedió devolvió por unas cortas décadas la esperanza de que podría haber un mundo sin guerras y que la libertad y la justicia tendrían asiento en la tierra basados en la libertad de los seres humanos. Algunos pensaron que la ‘paz mundial’ planteada por Kant sería por fin posible gracias al estadio de desarrollo al que se estaba llegando y que había que dar paso a otras dimensiones del hombre que habían sido eliminadas durante la Guerra Fría, como la artística y en general lo lúdico. Fue una etapa de optimismo y de creencia que un mundo mejor estaba por llegar. Duró poco. Apareció el terrorismo, los nacionalismos agresivos, los fanatismos religiosos, las migraciones masivas y, como resultó inevitable, la guerra con toda su crueldad y horror. Nuestra época, la que se inicia a mitad de la primera década del siglo XXI y sigue hasta el presente, no tiene ni la claridad dura -claridad al fin- de la Guerra Fría, ni la felicidad juguetona posterior. Por ello, y precisamente para tratar de situarnos en este presente huidizo, resulta imprescindible la lectura del libro de Moisés Naím, Lo que nos está pasando, cuyo subtítulo muestra el carácter por descifrar de nuestro presente: 121 ideas para escudriñar el siglo XXI. El libro reúne los artículos de Naím aparecidos en diario El País y constituyen un lúcido análisis de nuestras incertidumbres.