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Merkel

"Por difícil que sea, la toma de decisiones sobre asuntos sensibles debe seguir patrones consistentes y en gran medida, provenientes del método científico"

La noticia más importante de la semana es la advertencia que hace Ángela Merkel sobre la persistencia del virus. A prepararse porque nos acompañará un buen rato.

Merkel había hecho una sola advertencia de estas cuando tempranamente anticipó que el 70 % de la población alemana (¿y mundial?) se contagiaría y que no había mucho por hacer, además de asegurar el cuidado para los casos de riesgo y acelerar la producción de una vacuna.

La verdadera voz de liderazgo corta el ruido y la incertidumbre como la afilada proa de una embarcación que atraviesa la tormenta. ¿Dora la píldora? ¿Dosifica los mensajes? ¿Manipula a terceros con sus expresiones? ¿Pone en riesgo a las personas? No.

Al igual que para el capitán de la embarcación que atraviesa la tormenta, las opciones son finitas. Por difícil que sea, la toma de decisiones sobre asuntos sensibles debe seguir patrones consistentes y en gran medida, provenientes del método científico. Distan estos entonces de nuestra inevitable tendencia a decidir y actuar emotivamente. Además de que solo lo que se hace rigurosamente se puede medir.

En cuestión de segundos el capitán identifica y caracteriza la situación. La asocia con experiencias pasadas o recordadas por otros, para definirla claramente en su mente. Es una tormenta: trae elementos inusitados, pero no deja de ser una tormenta. Se pregunta entonces cuáles son las variables desconocidas; formula preguntas en su mente, tan acotadas como sea posible para que responder a ellas sea plausible; recurre a su tripulación para validar asunciones. Y solo luego se atreve a decidir el mejor curso de acción, sin espacio a inventos o dudas.

Responder fríamente las incógnitas y hacer lo que la mejor técnica disponible sugiere es la tarea esencial de quienes tienen grandes responsabilidades a cargo. El método que relato es el que, sin atajos, debemos seguir en directorios, gerencias e incluso en nuestras casas. Bien sea porque el futuro es incierto o porque existen interesados en el ruido y el caos, solo el método permite administrar la incertidumbre y medir el desempeño: incógnitas siempre habrá.