Columnas

El cariño verdadero

...que el Biess cambie con carácter retroactivo las condiciones que exige para los préstamos hipotecarios resulta contraproducente, injusto y dañino para aquellos afiliados que confiaron en el ofrecimiento de poder adquirir su vivienda con un crédito hipotecario con tasa de 5,99 %’.

Manuel García Escobar, mejor conocido como Manolo Escobar, fue un cantante de copla español del siglo pasado, famoso por grandes éxitos como “Y Viva España” y “el Porompompero”, muy populares en España e Hispanoamérica.

De la rumba “el Porompompero” quisiera rescatar las siguientes estrofas; “A los clisos de mi cara le voy a poner un candao, por no ver las cosas raras, de ese niñato chalao, que te apunta y no dispara… Al cateto de tu hermano, que no me venga con leyes, que pa’ ello yo soy gitano, que llevo sangre de reyes”.

Hace poco, el Banco del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social -Biess- anunciaría el incremento de su tasa para los préstamos hipotecarios de 5,99 % a 6,70 % -un incremento de casi 12 %- para los créditos de vivienda de interés social o de interés público, que son aquellas viviendas que van hasta los 90.000 dólares.

Como diría Manolo Escobar, se han visto cosas raras de un niñato chalao llamado Biess, quien nos ha venido con leyes nuevas.

El gerente del Biess, Diego Burneo, ha sostenido que el alza de la tasa responde a cálculos actuariales del Fondo de Invalidez, Vejez y Muerte que sugieren que dicha tasa debería subir al menos a 6,70 % para ser rentable.

Partamos de la premisa de que el IESS está en pleno derecho de establecer su propia estrategia competitiva para obtener un retorno determinado, en términos de rentabilidad y seguridad. Considero además que el costo de dinero debería responder al juego del libre mercado, ojalá en un mercado de capitales libre y desgravado y no en función de regulaciones o normas mesiánicas de algún burócrata trasnochado.

Sin embargo, que el Biess cambie con carácter retroactivo las condiciones que exige para los préstamos hipotecarios resulta contraproducente, injusto y dañino para aquellos afiliados que confiaron en el ofrecimiento de poder adquirir su vivienda con un crédito hipotecario con tasa de 5,99 %.

El punto es que existen 10.000 familias con promesas de compraventa firmadas que, de sopetón y producto del ajuste del Biess, tienen que conseguir y pagar aproximadamente un 10 % más por la misma vivienda que habían reservado y están pagando, o en su defecto desistir de la compra. ¿Es aquello justo para un afiliado que no solo confió en la oferta del Biess, resistiendo los momentos más duros de la pandemia, sino que también pertenece a un estrato socioeconómico vulnerable?

Una solución salomónica, que probablemente destruye menos valor para todos, podría ser sencillamente que se respete la tasa de 5,99 % a todas las viviendas de interés social o público reservadas mediante promesa de compraventa al menos hasta el 31 de mayo del 2021, aplicando el reajuste a la tasa a las reservaciones no antes del 1 de junio. Así evitamos que la cuerda se rompa por el lado más fino haciéndole trampa a las familias más necesitadas e indefensas.

Existe un símil interesante entre la vivienda y un popular pasodoble del aludido e inolvidable Manolo Escobar que cae como anillo al dedo en este asunto del BIESS. Refiérome a que la vivienda sin financiamiento es como el cariño verdadero; ambos “ni se compran ni se venden”, y aquello es un muy mal negocio para todos, incluyéndolo al BIESS.

¡Hasta la próxima!