Columnas

Dispersión

La próxima semana hablaré de sus posibilidades.

Concluí mi artículo pasado con la tesis de que se fortalece Otto, pero no la derecha. Estamos ante una posible dispersión de votos, considerando la presencia de candidatos más o menos fuertes de esta tendencia. Si van cada uno por su cuenta se harán daño entre sí. La semana pasada analizamos a Otto. Ahora al precandidato Guillermo Lasso. Ha tenido un desempeño ejemplar durante la pandemia. Salvar Vidas es la plataforma que CREO no pudo darle. Una institución altruista y eficaz, que se puso a la altura de lo que el país necesitaba. Es el borrador de errores del pasado, incluida la insubordinación de miembros de su partido. En su lista de pros se suma: (i) la mitad de la población confió en él una vez, puede volver a hacerlo; (ii) la asociación de su imagen con el de un buen administrador, favorable especialmente en época de crisis; (iii) tiene un mensaje claro: la salida de la crisis es la generación de empleos. Con el repunte de casos en Pichincha, Salvar Vidas podría tener mayor oportunidad de acción. Sin embargo, habría que tener cuidado. Demostrarse con tanta hambre por la presidencia en momentos que el dolor vuelve a apoderarse de las calles, tal vez no sea la mejor opción. En contra suyo: (i) la ausencia de un partido político fuerte que lo acompañe; en otras palabras: ¿cómo va a gobernar? y, (ii) no es la primera opción de la mayoría, por lo que sus opciones dependen de las otras caras en la papeleta. La 6 aún tiene que definir su estrategia. Corre el rumor de que Otto será su candidato. Esto le beneficiaría más al partido que a él. En caso de no ser así, se perfilan nombres, cada uno con fortalezas y desafíos específicos. Pero en general, cualquiera que ocupe ese puesto se enfrentará a: (i) son “conocidos” por ser asambleístas (la aprobación de la Asamblea es del 4 %), no por ser administradores, ni por haber realizado obra pública. Y (ii) son la segunda opción. Tendrán que lidiar con la decepción de que Nebot no se lanzó. Aun así, cuentan con partido fuerte. Hoy no hay pase directo a segunda vuelta, mientras que pareciera que el correísmo (o incluso la izquierda) tiene una llave más despejada. La próxima semana hablaré de sus posibilidades.