Columnas

En el nombre de los usuarios

En nombre del usuario y de la naturaleza, un mensaje al Gobierno Nacional presente y futuros: no lleven al traste lo que nos hace productivos, únicos y megadiversos.

Y debería de decir de la naturaleza también. Existen más de 1.362 normas legales en nuestra legislación, que hacen referencia a una autoridad nacional que desde hace años brilla por ausencia de gestión efectiva: Ministerio de Ambiente. Tal vez no es cuestión de las personas ‘per se’, sino de la falta de planificación estratégica a largo plazo, la temporalidad del cargo (promedio 1 ministro por año) y de que cada persona que se sienta, piensa que resolverá sin necesidad de ver un plan, sin apego a las normas por desconocimiento y sobre todo sin el uso eficiente del recurso humano. Pensándolo bien, sí es problema de la persona que ejerce el cargo.

Estas autoridades no se dan cuenta que necesitan de aquellos que no han sido removidos de sus cargos por tener contrato de servidor público, y que es en ellos donde radica el verdadero conocimiento.

Así mismo, la foto, el golpe en la mesa, la denuncia, la rectificación, el video y la entrevista, no hacen ni visten de autoridad.

Me voy a ir hacia la semántica y luego hacia las competencias, porque creo que este problema hay que abordarlo urgentemente. Autoridad es el poder que gobierna o ejerce el mando; es la potestad, facultad, legitimidad. Es el prestigio y crédito que se reconoce a una persona o institución por su legitimidad o por su calidad y competencia en alguna materia.

Y si la autoridad tiene como facultad -entre otras- velar por la biodiversidad como recurso estratégico, prevenir y controlar la contaminación, sancionar la misma, participar a la ciudadanía e informarla; implementar estrategias de adaptación y mitigación al cambio climático; educar y apoyar a las autoridades locales; pregunto: ¿Se percibe que el MAE hace lo que sus facultades le ofrecen?¿El Ministerio de Ambiente como Institución o el Ministro que ejerce el cargo, está embestido de autoridad por su legitimidad, calidad y competencia? ¿Tiene prestigio y crédito? Sinceramente yo no lo creo. Está desmembrado, ausente de dirección, sin empatía con el usuario y nuestras biodiversidad.

Sobre la competencia, es muy sencillo, dentro de la nueva generación de administración de recursos humanos en cualquier empresa, se está hablando de las competencias para el cargo, para generar una cultura institucional. Se han dado cuenta que la importancia -entre otras- es la coincidencia de la gestión de los recursos humanos con las líneas estratégicas de la organización; la contribución al desarrollo profesional de las personas y de la organización en un entorno cambiante; y la toma de decisiones de forma objetiva y con criterios homogéneos.

Y finalmente: ¿Será que podemos ir hacia la transformación digital en el control forestal y de la contaminación? ¿Fomentar el intercambio de desechos para unos, que son materia prima para otros? ¿Controlar la contaminación generada por el tratamiento de aguas residuales a cargo de municipios? ¿Crear el mercado de carbono azul? ¿Depurar tanta norma inútil? ¿Cohesionar a sus Direcciones desconcentradas en cada provincia? ¿Tener un presupuesto decente?

En nombre del usuario y de la naturaleza, un mensaje al Gobierno Nacional presente y futuros: no lleven al traste lo que nos hace productivos, únicos y megadiversos.