Columnas

De escándalo en escándalo

"Cualquier hijo de vecino llega a este Ecuador y se comporta como un conquistador del paraíso, donde imperan el descalabro y el robo por todas partes"

Ya poco necesitamos para ir asimilando tanto escándalo y corrupción. La repetición de estos actos reñidos con toda norma de decencia y moral está saturando nuestra manera de ver la realidad en este Ecuador, digno de mejores gobernantes. No cabe la menor duda.

Temo que en las elecciones que se aproximan la masa votante no recuerde nada de lo acontecido y elija a la misma escoria que nos conduce al matadero.

Una vez más insisto en que mientras no se elabore una Constitución acorde a nuestras realidades, el mamotreto de Montecristi y sus organismos creados a dedo serán el impedimento para hacer un gobierno de salvación luego del imperio de la robolución.

Hasta en el deporte se han dado escándalos por el manejo alegre de fondos y permanencia en los puestos dirigenciales de gente señalada por actos dolosos. Debe ser por esa historia negra que un designado DT para la Tri, se ha defecado en la afición y en la ciudadanía con los cuentos inverosímiles creados por este sujeto, hijo de un buen pateador de pelota y nada más.

Tengan la certeza: si hubiera un ecuatoriano adoptando esas poses, de seguro estaba en la cárcel o huido para evitarla.

Para el desempeño y resultados obtenidos por historia, nombren a un coterráneo para los cometidos de preparación a un Mundial y a lo mejor consigue otra clasificación.

Deben entender que porcentualmente la mayoría de los éxitos, en el caso de patear la pelota, los consiguen los 11 en la cancha. El resto es cuento.

Pensarán que el tenor de esta columna perdió importancia habida cuenta de lo acontecido con el sujeto de marras. Dicen que rescindió el contrato en buenos términos. ¡Qué cara dura! ¿Esperaba acaso que se lo premie por el engaño y se lleve el dinero que nunca mereció?

Cualquier hijo de vecino llega a este Ecuador y se comporta como un conquistador del paraíso, donde imperan el descalabro y el robo por todas partes.

Iluso el pelado.