¡Auxilio!

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¡Auxilio!

La ilusión que sintió el ciudadano común cuando se inició el gobierno de la salvación, se va perdiendo conforme se desgasta el presidente con su accionar.

Es posible, casi seguro, que ese grito se torne unánime en el país por la inseguridad que se ve reflejada cada día en las noticias.

En Guayaquil, la Zona 8, es una donde se siente el accionar del hampa, que va de la mano con el tráfico drogas que se apodera cada día más de esta tierra, gracias a la herencia de la ROBOLUCIÓN, obediente estúpida del pestífero Foro de Sao Paulo.

La ilusión que sintió el ciudadano común cuando se inició el gobierno de la salvación, se va perdiendo conforme se desgasta el presidente con su accionar. La aventura del acercamiento a la Democracia Popular no consiguió domar a las fieras del triunvirato del mal y lo dejó en mal predicamento con el circo.

Varios personajes han aconsejado la consulta al pueblo con dos o tres preguntas claras que no permitan elucubraciones de ninguna especie. La respuesta debe ser SÍ o NO en el caso de mandar al cesto de basura el mamotreto y optar por la Constitución del 98 REFORMADA.

Al volver a la bicameralidad se deberán elegir legisladores y por supuesto ningún payaso integrante del circo actual. Los que opten por el puesto tienen que ser y estar preparados. Olvidarse de la alternabilidad de sexo escogiendo a los mejores, varones o mujeres. Que se imponga el intelecto sin pensar en la aparente popularidad ganada en programas mediocres o en la práctica de algún deporte. Una y otra actividad no los prepara para fiscalizar o legislar, sin descartar que entre esos actores puede salir alguien que trabaje en bien del país.

Además, mandando a la basura el mamotreto se acaba la farsa del voto de los extranjeros que serán y son manipulados por los enfermos mentales del comunismo. No les interesa este país, al que llegaron a complicar todo. No sienten cariño y no lo defenderán pues no pertenecen a esta tierra bendita. La de ellos está lejos y destruida. No se les ocurre regresar para rescatarla de los barbudos o maduros. Acá encontraron tierra y gente buena.

Los extranjeros no deben votar. Una lástima por los pocos que sienten suyo este país, pero pagarán justos por pecadores.