Ahora sí

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Ahora sí

Con el sonado y absurdo caso del plagiador de tesis, parece que el Ejecutivo no le dio importancia, pese a la indignación ciudadana mayoritaria.

Con el trato que la justicia, si cabe el concepto, le da a alias JR, nombre extraño o que de manera confusa omite nombres y apellidos, el presidente o alguien de su entorno anuncia que se entablará un diálogo para recibir explicaciones del accionar disparejo de los llamados a manejar unos de los poderes del Estado. Me imagino que es un joven el que cumplirá el resto de la condena en su domicilio.

Con el sonado y absurdo caso del plagiador de tesis, parece que el Ejecutivo no le dio importancia, pese a la indignación ciudadana mayoritaria. Esas acciones confusas dan pábulo a las más variadas críticas, que hacen pensar en pactos nocivos para la marcha segura de este país y su gente. Se anuncia el traslado del radar saboteado en el cerro de Montecristi al taller que la FAE tiene en Latacunga (Cotopaxi). Han pasado tantos meses para esa ejecución. Seguramente los narcotraficantes ya dieron su visto bueno. ¿Cuánto tardarán? Vaya Ud. a saber. El camino de la droga está expedito otra vez. Los crímenes seguirán y los que son hallados culpables darán un paseo por juzgados y luego a las calles a seguir ganando dinero sucio a costa de los giles.

Ahora la situación es más trágica pues se dice que militares y policiales están involucrados. Así, los llamados a defendernos se harán los tontos. Reconozco que la palabra que uso es muy benévola. La otra sería más descriptiva, pero por respeto al amable lector, no la uso.

Presidente, la ciudadanía espera la abolición del mamotreto, origen de todos los males en el país que Ud. se comprometió a defender cuando con nuestro voto lo elegimos. El tiempo pasa y no se vislumbra cambio. El coqueteo con políticos nada santos nos hace pensar que a su gobierno no le importa el porvenir ni el bienestar de la mayoría de ecuatorianos honestos. Cuando su mandato acabe su ego estará satisfecho. Fue presidente. Seguirá con su fortuna. Tendrá una vida cómoda. Pero, ¿cómo nos deja? ¿No le remuerde la conciencia saber que podemos sufrir los atropellos del refugiado y prófugo? Sus orígenes fueron decentes y llenos de sacrificios. De esa gente debería preocuparse y de los desposeídos. El Papa viajero dijo una vez que nadie debería dormir tranquilo mientras existan niños pordioseros en las calles. Qué miedo, ¿no?