Columnas

Por una nueva LOES democrática

A impulsar un debate democrático en cada comunidad universitaria y entre todas las universidades, sin exclusión

Durante la campaña electoral el candidato Lasso prometió “la eliminación de la Senescyt y del examen de acceso a la educación superior-EAES”. Lo ratificó en el discurso de posesión y señaló que tenía un proyecto de reformas a la LOES pero que por respeto deseaba conocer la opinión de rectores de universidades públicas y privadas. El 17 junio los invitó a una reunión de trabajo en Carondelet. La Constitución de 2008 introdujo cambios en los principios, objetivos y organización de la universidad ecuatoriana, que permite hablar de la universidad de antes de 2008 y la de después de 2008; todo lo cual fue ratificado lamentablemente con la promulgación de la LOES de 2010. Parecía que en el intelecto del caudillo, que nunca conoció ni laboró en una universidad estatal, se armó una chanfaina mental con sus experiencias en Lovaina, Illinois y la San Francisco de Quito, y diseñó un modelo híbrido que quiso aplicar mecánicamente con ayuda de René Ramírez, exsecretario de Senescyt y expresidente del Consejo de Educación Superior- al mismo tiempo. El proyecto del caudillo en su praxis estatalista era lograr una ES de calidad para las élites en ascenso a través de la meritocracia, de prosapia neoliberal, con las 4 universidades nacionales emblemáticas que creó, las privadas que aumentaron y las politécnicas, disminuyendo a las públicas a segundo plano, limitándolas en múltiples aspectos que resaltan su confuso progresismo innovador conservador. En el segundo momento del gobierno de Alianza PAIS, en la mediocre administración de Moreno, se produjo una inconstitucional reforma a la LOES en 2018, que agravó la situación de las universidades públicas, incluso en varias de las emblemáticas creación del caudillo, al limitar más la autonomía y reprimirlas a través de una inicua intervención, dando poderes omnímodos al interventor y su gavilla, proclamado rector encargado, con un remedo de consejo universitario. En la U. de Guayaquil 3 veces fue prorrogada la intervención encabezada por un administrador de una U. privada. A impulsar un debate democrático en cada comunidad universitaria y entre todas las universidades, sin exclusión.