Ciencia, política, pandemia y crisis

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Ciencia, política, pandemia y crisis

"Desde 2008 se instaló una crisis sistémica que no solo se expresó financieramente sino que tuvo manifestaciones diversas y reales según las sociedades donde se reprodujo"

Desde 2008 se instaló una crisis sistémica que no solo se expresó financieramente sino que tuvo manifestaciones diversas y reales según las sociedades donde se reprodujo. Si a ella le agregamos ahora la crisis sanitaria provocada por la pandemia de COVID-19 y la crisis climática, nos encontramos mundialmente ante situaciones con graves problemas, estructurales y coyunturales, que exigen unión, cooperación y solidaridad de todos los países, como sucedió en 1947 con 80 millones de muertos y muchos países destruidos. Lamentablemente, la politización de estos hechos por parte de gobiernos ultraneoliberales así como de regímenes autoritarios está provocando que se dilaten las soluciones, cuando se suman mundialmente 30 millones de infectados y casi 1 millón de muertos. Esto como consecuencia de los confinamientos y rebrotes inducidos por el irrespeto a los protocolos de la OMS y comunidad científica internacional, lo que cada vez retrasará la reactivación económica, generando más quiebras y despidos masivos, que afectarán a los grupos sociales vulnerables, los cuales tienen ingresos inestables, viven hacinados y no tienen asegurada una canasta alimentaria. Esta politiquería se agudiza más en aquellos países con procesos electorales donde se plantean clientelarmente frente a la pandemia los tratamientos efectivos y las vacunas como parte del baratillo de ofertas, como lo hacen Trump, Putin o Xi-Jiping, y obviamente, sus seguidores, los que desconocen los largos procedimientos y pruebas para la producción del conocimiento científico a fin de obtener resultados concretos. Esto provoca un ‘impasse’ entre política y ciencia, ya que la primera usa a la otra para engañar al electorado. Estas controversias afectan, principalmente, al gobierno y su institucionalidad. Como ejemplo tenemos el caso ecuatoriano, donde el incompetente y mentiroso gobierno de Moreno impulsó el desprestigio y desconfianza en MSP-IESS al engañar al país sobre las cifras de muertos e infectados; con respecto al primer afectado; o los inexistentes abastecimientos de insumos médicos, equipos de bioseguridad, etc.