Columnas

Gaitán Villavicencio: Entre gobernanza y gobernabilidad

El reto de la gobernanza es de atender las particularidades y vulnerabilidades del país

Después del triunfo de Noboa comenzaron las conversaciones para lograr acuerdos entre varios grupos políticos ganadores en las elecciones de asambleístas, que se concretaron con la designación de las autoridades legislativas y la posterior investidura del nuevo presidente para el breve mandato hasta mayo de 2025. 

Por el poco tiempo de este complejo proceso eleccionario sorprendió que algunos analistas, como medios de comunicación, apoyen los acuerdos pero satanicen los pactos, ya que idiomáticamente son equivalentes pero desde el lenguaje político tienen significados diversos. Incluso algunos dirigentes y cronistas hablan de acuerdos para gobernabilidad y otros sobre gobernanza. 

Encontramos un confuso uso de estas categorías: 1.- Gobernabilidad y gobernanza no son sinónimos. 2.- Como consecuencia de la segunda posguerra y el protagonismo de NN. UU. y EE. UU. en la región, el tipo de Estado impulsado y caracterizado por protector y asistencialista entró en crisis por ineficiente en los 70; por resolución del Consenso de Washington y la Trilateral impusieron un nuevo modelo estatal de características mínimas y de gestión neoliberal en un contexto de ‘democracia iliberal’, que ha fracasado, pues trajo el aumento de las desigualdades, de violencia, pobreza, crimen organizado, desempleo, por mencionar sus más nocivos efectos. 3.- En este conflictivo y cambiante escenario, “la Gobernabilidad democrática es la relación que se manifiesta cuando existe un estado de equilibrio en el ejercicio del poder político derivado de la solución de demandas sociales y la capacidad de los gobiernos de atender estas de forma eficaz, estable y legítima”. La gobernabilidad es el ejercicio del poder. 4.- Mientras la “Gobernanza hace referencia a todos los procesos de gobierno, instituciones, procedimientos y prácticas mediante los que se deciden y regulan los asuntos que atañen al conjunto de la sociedad. La buena gobernanza añade una dimensión normativa o de evaluación al proceso de gobernar”. El reto de la gobernanza es de atender las particularidades y vulnerabilidades del país. En un contexto de multicrisis, el buen gobierno impulsará más democracia, pluralismo, equidad y desarrollo.