Francisco Rosales Ramos | España a la deriva
Sánchez es tan hábil y cínico que si hace falta entregar a su madre la entregará
Lo que vive la Madre Patria es desolador y ejemplo de lo que ocurre cuando un país es gobernado por un personaje cuyo único propósito es alcanzar el poder y permanecer en él a cualquier precio. Arturo Pérez Reverte decía en una entrevista en Antena 3 que Sánchez es tan hábil y cínico que si hace falta entregar a su madre la entregará, pero cuando reparas, ha entregado a la tuya.
España está gobernada desde hace siete años por Pedro Sánchez del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y una alianza de partidos menores que incluyen la extrema izquierda de Podemos y sus derivaciones; los independentistas y republicanos catalanes; los sucesores de los asesinos de ETA; los separatistas vascos; el Bloque Nacionalista Galego (BNG); Partido Nacionalista Vasco PNV, Compromis, Nacionalistas Valencianos; Nueva Canarias y Teruel.
Estos partidos y grupos políticos tienen un poder de extorsión igual al deseo de Sánchez de mantenerse la Moncloa y, por cierto, lo aplican sin misericordia aprovechando la debilidad del gobierno. Se redistribuyen las rentas nacionales para satisfacer a los socios, se ha otorgado a Cataluña la facultad de recaudar los impuestos nacionales y remitir a la caja del gobierno central la cuota que se les asigne, las aduanas e inmigración también se le han entregado. Se protege a los Okupas, que invaden las casas y apartamentos inclusive habitados por sus dueños, se legalizarán sin ninguna verificación de antecedentes a cerca de 800 mil inmigrantes ilegales. Se aumentan pensiones y salarios. A esto se suman escándalos de corrupción que afectan al círculo familiar del presidente, a la cúpula del PSOE y a altos cargos o ex altos cargos del gobierno.
El ciudadano ha castigado al PSOE en varias elecciones autonómicas, la última el 8 de febrero en Aragón, en la que el PSOE se descalabra con apenas 18 legisladores, el Partido Popular (PP) alcanza 26, aunque no suficiente para formar gobierno, y VOX, duplica el número de diputados a 14. Pero Sánchez no dimitirá y pretende mantenerse, cojo y desvencijado, hasta el 2027.