Florencio Compte Guerrero | Guayaquil y el control del fuego
Muchos de los incendios se propagaron rápidamente por estar las casas cubiertas de paja
Probablemente uno de los desastres que más ha estado ligado al desarrollo de Guayaquil por su impacto han sido los incendios.
El contar con un asentamiento restringido que obligó a reducir el ancho de las calles y a edificar viviendas insignificantemente separadas, hechas de madera y caña, fueron condiciones que facilitaron que se generaran incendios que se propagaban rápidamente debido a la falta de medios adecuados para combatirlos y el irrespeto a las medidas que se implementaban para evitarlos, por lo que se convertían en catástrofes de enormes proporciones.
Muchos de los incendios se propagaron rápidamente por estar las casas cubiertas de paja. Ante ello, y en repetidas ocasiones, el Cabildo determinó la prohibición de su uso y que solo se utilizaran tejas en los techos, tal como se indicó en las disposiciones de agosto de 1636, marzo de 1650, agosto de 1655, febrero de 1701, julio de 1732 y 1764. Sin embargo, a pesar de la insistencia de las autoridades municipales en su prohibición, los pobladores persistían en el uso de dicho material, principalmente por la facilidad en su obtención y lo bajo de su costo.
No fue sino hasta el 9 de marzo de 1778 cuando se emitió la Instrucción y Ordenanza formada para evitar los Incendios, considerado el primer tratado de prevención que se dictaba en Guayaquil. Y recién hacia 1784 o 1789 llegó la primera bomba manual utilizada para arrojar agua. El 4 de octubre de 1784 se expidió otra Instrucción y Ordenanza formada para evitar los Incendios, en 1808 el Reglamento para Incendios y el 3 de diciembre de 1822 la Ordenanza Provisional para los casos de incendios. Recién tres años más tarde, en 1825, se creó la Junta de Seguridad Mutua que se convertiría en 1835 en el actual Cuerpo de Bomberos de Guayaquil, bajo el nombre de Cuerpo de Incendios y luego Cuerpo contra Incendios.
No fue, sin embargo, hasta 1905 cuando se inauguró el edificio de la Planta Proveedora de Agua del Cuerpo de Bomberos -fundamental para el control del fuego-, que para el año cubría un total de 420 manzanas, las cuales eran servidas con este sistema.