Columnas

Tema libre

La mayoría de ecuatorianos estarán preocupados por los primeros pasos del flamante mandatario...’.

Recuerdo mis años estudiantiles de niño y adolescente, cuando en la materia que se suponía la más sencilla del pénsum, pues no exigía ningún tipo de estudios, redacción, el o la profesora nos ponía como trabajo de clase la elaboración de un escrito con “tema libre”. Es decir que cada alumno podía desarrollar lo que se le ocurriera en este instante o que venía guardando hace algún tiempo. Aquello servía para demostrar su imaginación y sus conocimientos.

Si en estos momentos a la población ecuatoriana se les impusiera ese tipo de trabajo, estableciéndose un “tema libre” para que cada quien escoja su preferencia o preocupación es indudable que la mayoría escogería el que tiene que ver con los efectos de la pandemia de COVID-19, que desde hace más de un año nos viene afectando tan gravemente. Muchos logran superar la llamada “peste amarilla”, otros no tuvieron la misma suerte y fueron a parar con sus cuerpos en los hoyos o criptas de los cementerios. Por supuesto, habrá miles o millones de “redactores” que pese a estar amenazados dramáticamente por esta pandemia conserven o tengan las más diferentes preocupaciones ante situaciones que siguen amenazando y diezmando a la humanidad. En lo internacional, por ejemplo, nos preocupa el enfrentamiento entre judíos y palestinos en un conflicto que, felizmente, ha entrado en una saludable tregua. O los crímenes que siguen cometiendo contra una población, que exige el regreso a la democracia, la implacable dictadura militar de Birmania. Y hasta las imparables protestas que sacuden a la vecina Colombia, con un alto saldo de destrucción, muertos y heridos. Amén de otros temas preocupantes como la imparable migración que, con muy largas caravanas, se dirigen haca el norte buscando el “sueño americano”. Y es casi seguro que la mayoría de ecuatorianos estarán preocupados por los primeros pasos del flamante mandatario, quien debe comenzar por hacer realidad, sin precipitación, las muchas promesas que hizo al electorado. Ya empezó con la defensa a la libertad de expresión al enviar a la Asamblea un proyecto que modifica ciertos artículos a la Ley de Comunicación que durante tanto tiempo (en la década correísta) sirvió para perseguir a los comunicadores y para multar a la prensa.