Columnas

Los presidenciables

"Se ha abierto el telón para que los ecuatorianos comencemos a tomar partido en la campaña en la que los sectores políticos buscan ganarse el fervor popular que les permita el acceso al poder"

En medio de una crisis fiscal sin precedentes, por culpa de la letal y empobrecedora pandemia que ha convertido al Estado en moroso y roñoso, con la más alta tasa de desempleo que registra la historia, esta semana se ha abierto el telón para que los ecuatorianos comencemos a tomar partido en la campaña en la que los sectores políticos buscan ganarse el fervor popular que les permita el acceso al poder. Y es así como en estos últimos días ha aparecido una lista de 24 precandidatos presidenciales que buscan ser escogidos finalmente para la ansiada postulación. A menos de 7 meses que nos faltan para llegar a febrero de 2021, en un poco recomendable domingo 7, que tanto temen los supersticiosos, ya todos los sectores políticos han puesto a funcionar sus motores para, ofreciendo el “oro y el moro”, ganar los necesarios votos para llegar a Carondelet.

Este lunes pasado se anunció, casi oficialmente la presentación de 3 nombres como fijos candidatos presidenciables, Ellos son los del empresario Álvaro Noboa, que participará por sexta vez en la lid electoral; Isidro Romero Carbo, que luego de una larga ausencia reaparece tal vez tratando de aprovechar el hecho de que por algunos años fue el máximo dirigente del equipo de fútbol más popular del Ecuador; y Guillermo Celi, que parece traer algún programa sorpresa desde su natal Manabí.

A este trío ya postulado habrá que agregar el nombre de Guillermo Lasso, que fue postulado por su partido CREO casi al siguiente día de las pasadas elecciones en que perdió por escasos votos ante Lenín Moreno. Y no olvidemos que el nombre de Otto Sonnenholzner parece estar en “incubación”, luego de que sorpresivamente renunciara a la vicepresidencia de la República, se dice que con la finalidad de ser postulado, mientras corren los rumores de que podría ser apoyado por los socialcristianos, que perdieron su natural y vieja candidatura con su líder Jaime Nebot, después de que este renunciara, en lo que le resta de vida, a toda opción para ocupar un cargo público. Finalmente, Abdalá Bucaram, a pesar de tener en una de sus piernas un grillete electrónico con el que lo monitorea la justicia que lo acusa no por los bultos de insumos médicos encontrados en su domicilio sino por tráfico de armas, amenaza también, en redes sociales, con entrar al ruedo electoral.