Que termine pronto el 2022
Esta proforma fue elaborada antes del ingreso del nuevo ministro de Energía. Ojalá nos indique que se puede producir mucho más’.
Muchas cosas que se venían haciendo será necesario cambiarlas radicalmente. Hay que enfrentar de forma enérgica los brotes de violencia en donde se los encuentre, y habrá que identificar las posibles causas y sus orígenes para en paralelo intentar corregir y evitar que se repliquen día tras día. Es verdad que se requieren recursos, pero también contar con adecuadas políticas que aseguren eliminar el ‘caldo de cultivo’ de esta terrible enfermedad que vivimos.
El producto interno bruto real del presente año será $ 70.900 millones (M) que es idéntico al de 2017. Idéntico. Es decir nada de crecimiento, mientras las necesidades insatisfechas crecen día a día. De 2013 a 2022 el crecimiento promedio del período sería de 0,55 %. La población crece al menos 1,55 %. No crecemos ni siquiera porque hay más gente. Es decir, menos nos toca. Y dado el elevado peso de subempleados y desempleados, mucho menos les toca a cerca de 66 % de la población económicamente activa. Terrible que aún se luche por mantener subsidio a los combustibles que benefician muy poco a la gran mayoría de la población, en lugar de buscar un esquema que funcione y permita destinar parte del ahorro a programas que apoyen el gran inventario de problemas de los que menos tienen.
Terminó octubre y el resultado fiscal dice varias cosas.
Que los impuestos recibidos en Finanzas en el mes no superaron los niveles prepandemia. Que al mirar los impuestos en los 10 meses, a aquellos vinculados con importaciones les fue mejor, incluso IVA de aduanas superó lo recaudado en 2019.
Que los atrasos medidos como la diferencia entre lo pagado y las facturas recibidas siguen rondando los USD 1.600M y le haría mucho bien a la economía que le trasladen dichos recursos.
Que mientras los ingresos y gastos se ejecutan sobre el 83 % (normal para 10 de 12 meses), aquellos vinculados con Obra Pública apenas van en el 56 %.
Que no hay déficit. Los Ingresos superaron por $ 90M a los Gastos, pero en dos meses más, los Gastos superarán con $ 2.000M a los Ingresos y cabe la pregunta: ¿en el 2023 insistirán en “aguantar” el gasto hasta el último día del año, o preferirán gastarlo equilibradamente durante el año para intentar alegrar con liquidez la economía.
Esperemos que termine pronto este 2022 para empezar a vivir lo planteado en la Proforma del Presupuesto General del Estado presentado esta semana a la Asamblea para su aprobación.
En los supuestos hay una gran expectativa de crecimiento de la producción petrolera que se la plantea en 188 millones de barriles anuales. Este año podría terminar en 172 millones. Es decir, intentaríamos pasar de 477.000 barriles diarios a 522.000. Esta proforma fue elaborada antes del ingreso del nuevo ministro de Energía. Ojalá nos indique que se puede producir mucho más.
Suficientemente malo es que se presupueste el mismo nivel de Inversión pública del 2021 y 2022, sin embargo, en temas de resultado fiscal, su trayectoria se suaviza. En 2022 se espera que el Déficit sea menor a 2 % del PIB y para el 2023 que alcance el 2,2 %, lo cual es mucho mejor que la expectativa inicial del FMI, que planteaba reducirlo a 0,6 %. Durante la ejecución del 2023 esperemos que dólares sobre los ingresos presupuestados puedan orientarse a temas sociales y obra pública.