Columnas

La Aduana no puede fallar

'Con el estado de excepción d se habilitaron procedimientos para el retiro de mercaderías llegadas del exterior con la premura que las circunstancias hoy exigen. Deben cumplirse estricta y escrupulosamente’.

Es el momento de actuar con la eficiencia y agilidad que esta gran emergencia amerita. Esfuerzos ciudadanos, de la empresa privada, de servicios de ‘courier’ y transportación, de ONG, y del propio gobierno se han encontrado con una gran traba: los procesos de desaduanización. Donaciones e importaciones legales de medicinas, equipos de protección imprescindibles para dar seguridad a médicos, enfermeras y demás personal de salud que está expuesto en salas de urgencias y unidades de cuidados intensivos de hospitales y clínicas de Guayaquil y todo el país, y para tratar de salvar a los contagiados por Covid-19, continúan detenidos o su proceso de liberación toma tres días o más, posteriores a su llegada, en momentos en que el tiempo es la diferencia entre la vida y la muerte. Igual de importante es la desaduanización sin trabas de materias primas e insumos que permitan la continuidad de la producción nacional para mantener abastecida a la ciudadanía y no perder la poca normalidad que se conserva.

Con el estado de excepción que decretó el gobierno se habilitaron procedimientos que permiten el retiro de mercaderías llegadas del exterior con la premura que las circunstancias hoy exigen. Deben cumplirse estricta y escrupulosamente. La Aduana no puede ser el eslabón fallido.