Cartas de lectores | Respeto para la libertad de Expresión

El libre acceso de los comunicadores sociales a las fuentes de información es un requisito

La libertad de prensa es un requisito indispensable de la humanidad. Es un derecho a informar y estar informado. El primer deber del periodista es ser leal con su pueblo, ser apto, para instruir al público. No se puede encadenar la razón y avasallar la libertad. El libre acceso de los comunicadores sociales a las fuentes de información es un requisito no solo en virtud de la libertad de informar que debe garantizar el Estado a una institución de medios, sino también en razón del principio de responsabilidad de la opinión pública, que se le atribuye a los medios. Las fuerzas armadas no son monopolio para bloquear esas libertades.

A pesar de existir instituciones o grupos sociales que quieren el control y manipulación de algunos medios, para que no haya objetividad en la información, con estas referencias, muy puntuales, quiero referirme sobre los lineamientos de acreditación y acceso a la prensa, emitidos por el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, es decir, que las disposiciones vulneran la Constitución, al incluir criterios basados en la línea editorial de los medios.

Estamos de acuerdo en que las instituciones de las Fuerzas Armadas (FF.AA.), mantengan su criterio de seguridad o logística, estableciendo parámetros de evaluación sobre los comunicadores, pero no evaluarlos, ‘tú, si; tú, no’, siendo este diseño permisivo para excluir medios y catalogarlos como contrarios o perjudiciales. Con este criterio, las FF.AA., el grupo de mayoría de los periodistas ecuatorianos, sostenemos que se está vulnerando la libertad de expresión. De tal manera que instituciones como la Unión Nacional de Periodistas del Ecuador (UNPE), la Federación Nacional de Periodistas del Ecuador (Fenape) el Colegio de Periodistas del Guayas y de Pichincha, la Unión Nacional de Periodistas del Guayas (UNPG), entre otros, se han unido. La labor periodística, especialmente la fiscalizadora del poder, no puede quedar sujeta a valoraciones subjetivas de las propias instituciones evaluadas. Creemos enfáticamente que el diálogo sería la mejor manera de analizar algunos parámetros para la acreditación de medios y comunicadores. En el mundo no hay más que un poder: la opinión pública.

Robespierre Rivas Ronquillo