Premium

César Febres-Cordero Loyola | Electrochoque a los GAD (II)

Avatar del César Febres-Cordero Loyola

No pretendan meterle la mano a lo que los propios gobiernos autónomos descentralizados recaudan

Mientras el trámite del proyecto que busca cambiar las reglas de la transferencia de dinero a los GAD sigue su curso, el Gobierno nos muestra una vez más las verdaderas intenciones detrás de su agenda. Con la detención de Aquiles Álvarez y la intervención de Segura, la empresa de seguridad municipal de Guayaquil, queda claro que Daniel Noboa no contempla la opción de salir perdiendo en las próximas seccionales. Perder en las urnas podrá, incluso habiendo metido a su principal opositor dentro del país tras las rejas, pero si se aprueba su proyecto de ley y la politización de la justicia continúa como si nada, Noboa podrá anular o someter a cualquier alcalde o prefecto que quiera llevarle la contra o, peor aún, hacerle sombra.

No debería sorprendernos si durante el juicio a Álvarez y compañía o la intervención a Segura EP saltan o quedan demostradas irregularidades (que son la norma en lo público), pero, de ser así, no deberíamos quedarnos tranquilos ni satisfechos. Después de todo, estos son el Gobierno y la Fiscalía que han dejado en el aire denuncias de presunto tráfico de combustible y de supuesta corrupción en la compra de cascos y chalecos cuando estas han apuntado hacia su entorno, que se metieron a la casa de un funcionario del sector eléctrico cuando él ya se había fugado y que han tratado con obscena deferencia al ciudadano Godoy Naranjo Mario Fabricio, hasta hace poco presidente del Consejo de la Judicatura.

Nuevamente un presidente guayaquileño se pone en contra de las autonomías locales, demanda histórica de los guayaquileños y de muchos otros provincianos (que también lo somos). Otra vez un presidente que llegó prometiendo la refundación de la República preside sobre la refundición de la justicia para que le quepa más cómoda por el mango.

Señores del oficialismo: reformen el Cootad, que hace falta, pero no pretendan meterle la mano a lo que los propios gobiernos autónomos descentralizados recaudan ni traten de ceñirlos a un concepto de inversión que ni ustedes mismos respetan; combatan a sus enemigos, pero no olviden que la justicia quedará como la hayan dejado hasta mucho tiempo después de que hayan perdido el poder.