Columnas

Precarización laboral

"Como era de esperarse, los gremios empresariales aplauden y ovacionan la inconstitucional decisión del gobierno, pues por fin podrán celebrar contratos sin estabilidad y sin derecho a indemnización"

A este moribundo gobierno, no le falta casi nada para lograr darle la estocada final al pueblo. No le bastó con la regresión de derechos laborales aprobada en su inconstitucional Ley Humanitaria, ni que se hayan feriado el dinero de nosotros, los afiliados al IESS, en ciertos hospitales públicos, favoreciendo dolosamente a un grupillo de delincuentes. Tampoco repararon en mermar y limitar los derechos de las personas con discapacidad. Ahora, poco tiempo antes de irse, mediante la flexibilización laboral les cumplen el anhelo soñado a sus amigos empresarios, mediante un simple acuerdo ministerial.

Ningún gobierno ha azotado tanto a la clase obrera como este; nos rebanó el sueldo mediante una oprobiosa ley, precarizando los contratos de trabajo para violar todo principio de estabilidad laboral.

Como era de esperarse, los gremios empresariales aplauden y ovacionan la inconstitucional decisión del gobierno, pues por fin podrán celebrar contratos sin estabilidad y sin derecho a indemnización. La Constitución prohíbe toda forma de precarización o cualquier otra medida que afecte los derechos de las personas trabajadoras en forma individual o colectiva.

No puede un acuerdo ministerial, de rango inferior, violentar derechos y conquistas laborales contemplados en la norma suprema.

No pueden ser tan canallas y usar la pandemia como excusa para flexibilizar las normas laborales y transgredir derechos irrenunciables.

¿No tienen ningún buen asesor que les diga que ninguna norma jurídica podrá restringir el contenido de los derechos ni de las garantías constitucionales? ¿O no conocen que las normas contrarias a la Constitución carecen de eficacia jurídica?

Se llenan la boca y tratan de justificar sus propias falencias diciendo lo que ya todos conocemos, que el régimen anterior dilapidó y saqueó fondos públicos, pero este gobierno además de no cobrar lo robado, desbarata derechos constitucionales laborales, intangibles e irrenunciables, mediante la precarización laboral por medio de un simple acuerdo ministerial. ¡Soberana canallada colectiva!