Columnas

Diana Acosta-Feldman: Ley Violeta

La Ley Violeta reafirma los derechos consagrados hace muchos años en la Constitución y en los convenios internacionales

Ya es hora de que se rompa el techo de cristal que tiende a poner el sesgo machista que aún existe en Ecuador.

Por más que los Derechos Humanos pregonen la igualdad entre hombres y mujeres, y que nuestra Constitución disponga en su art. 326.4 que a “trabajo de igual valor corresponderá igual remuneración”, nadie lo respeta, ni lo hace respetar. Las mujeres seguimos siendo discriminadas, pues estadísticamente los hombres que se encuentran en cargos jerárquicos similares ganan más que sus pares femeninos solo por el hecho de ser varones.

Lamentablemente, a diferencia de lo que acontece en varios países del primer mundo, en Ecuador, tanto lo dispuesto en la Constitución como en la ley referente a este tema es letra muerta si no vienen acompañado de sanciones, como ocurre con la contratación obligatoria del 4 % de personas con discapacidad en las empresas.

La entrada en vigor de la Ley Violeta y su reglamento es una buena noticia para las mujeres, que anhelan igualdad salarial frente a los varones.

La Ley Violeta busca priorizar e impulsar el desarrollo de la mujer en el ámbito laboral, adoptando medidas de acción afirmativa a favor de ella, con la finalidad de reducir las brechas salariales en el sector público y privado, que son de obligatorio cumplimiento para aquellos empleadores con 50 o más trabajadores.

Lo fundamental de la ley es promover la disminución de la brecha salarial y permitir que las mujeres compitan en igualdad de condiciones. Su incumplimiento acarreará sanciones pecuniarias de hasta 20 salarios, sin contar que hasta el 31 de diciembre de 2024, la Superintendencia de Compañías controlará que toda sociedad tenga mínimo a una mujer en su directorio, so pena de sanciones.

La Ley Violeta reafirma los derechos consagrados hace muchos años en la Constitución y en los convenios internacionales de la OIT suscritos por el Ecuador, cuyo objetivo es que la mujer alcance una mejor calidad de vida.

Bien por este nuevo logro a favor de las mujeres, tenemos una herramienta más que fomenta el reconocimiento de nuestras capacidades y virtudes.