Nuestra Agenda Común y la senda hacia 2023

  Columnas

Nuestra Agenda Común y la senda hacia 2023

Considerando la urgente necesidad de mejorar la gobernanza de los bienes comunales mundiales, incluidos la altamar, la Antártida, la atmósfera y el espacio exterior, apoyamos la sugerencia de Guterres de readaptar el Consejo de Administración Fiduciaria de la ONU’.

Desde la II Guerra Mundial la comunidad internacional no enfrentaba una prueba tan monumental como las crisis entrelazadas de COVID-19 y cambio climático, y las profundas desigualdades económicas y sociales que dejaron al descubierto. Sin embargo, justo cuando la acción colectiva y a escala mundial es más necesaria para lidiar con estas crisis, el nacionalismo exclusivista y crecientes tensiones entre las grandes potencias erosionan la esencial cooperación multilateral. En su nuevo e innovador informe, Nuestra Agenda Común, el secretario general de la ONU António Guterres afirma que «La humanidad tiene que tomar una decisión difícil y urgente: retroceder o avanzar», enfatizando los valores fundamentales de confianza y solidaridad, y la necesidad de un nuevo contrato social entre los ciudadanos y sus instituciones en todos los niveles de gobernanza, para buscar una recuperación de la pandemia, justa y sostenible. Esos valores forman parte de una estrategia políticamente hábil, pero ambiciosa, para lograr cambios institucionales y legales que hace mucho se debieron implementar en el sistema multilateral pos-1945. Para implementarla será necesario apoyo gubernamental con un proceso específico de reforma intergubernamental para remozar el sistema de gobernanza mundial. Cada minuto cuenta: antes de que termine el año, los Estados miembros de la ONU debieran refrendar una “resolución sobre las modalidades”, que apoye el llamado de Guterres a una Cumbre del Futuro en septiembre de 2023. Es necesarios convocar comisiones preparatorias en todo el mundo para considerar y permitir el avance de las innovaciones en gobernanza mundial para la paz, seguridad y acción humanitaria; desarrollo sostenible y recuperación de la COVID-19; derechos humanos, gobernanza inclusiva y estado de derecho; y gobernanza climática. También deben considerar la manera de fomentar reformas integradas y sistémicas basadas en las ideas que surjan. Aprovechando diálogos y encuestas de la Conversación Mundial ONU75, establecer foros populares y diálogos digitales mundiales y regionales para aumentar la conciencia del público y canalizar las perspectivas de la sociedad civil hacia las comisiones preparatorias y la cumbre. Hay que crear una Junta Asesora de Alto Nivel (con intelectuales reconocidos y exjefes de Estado) y mesas redondas de embajadores-expertos de la ONU para canalizar más ideas hacia las Comisiones Preparatorias sobre la forma de fortalecer la capacidad del sistema de gobernanza mundial para hacer frente a las grandes amenazas actuales y futuras. Antes de la cumbre de 2023 hay que lograr un amplio acuerdo para que su documento final enfatice compromisos de reforma específicos, concretos, con plazos definidos, y mensurables, favoreciendo la obtención de resultados a corto y largo plazo que sean, como mínimo, tan ambiciosos como el Documento Final de 2005 (ONU60). El reciente informe del Centro Stimson Beyond UN75, junto con Nuestra Agenda Común e innumerables buenas ideas propuestas por las comisiones anteriores, académicos y organizaciones de defensa, pueden ayudar a recuperar la credibilidad y regenerar la solidaridad necesaria para rescatar y fortalecer la confianza de la gente en sus instituciones multilaterales. Es hora de ponerse a trabajar.