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...se resaltó el poder de la diplomacia de persona a persona que este programa hace posible, “no solo abriendo sino creando puertas, forjando pasadizos donde solo hay muros”.

En agosto de 1945 terminó la Segunda Guerra Mundial tras el bombardeo nuclear al Japón por orden del presidente Truman. Exactamente un año después, él mismo firmó el proyecto de ley para la creación del emblemático Programa Fulbright, el más grande e influyente programa internacional de intercambio académico y cultural concebido por el Senado de los Estados Unidos para fomentar la comprensión mutua entre su gente y otros pueblos, en beneficio del mantenimiento de la paz global que se había logrado.

El Departamento de Estado celebró el aniversario 75 de este acontecimiento el pasado 30 de noviembre con un evento artístico en el Kennedy Center de Washington D.C. transmitido ‘online’ en vivo, en el que se resaltó el poder de la diplomacia de persona a persona que este programa hace posible, “no solo abriendo sino creando puertas, forjando pasadizos donde solo hay muros”, en palabras de una becaria.

Entre los más de 400.000 ‘alumni’ de 160 nacionalidades, se destacan 61 Premios Nobel: 18 de Física, 15 de Economía, 13 de Medicina, 8 de Química, 3 de Literatura y 5 Premios Nobel de la Paz, incluyendo un latinoamericano. En esta última categoría figuran: en 2021 la periodista filipina María Ressa “por su esfuerzo para salvaguardar la libertad de expresión, que es una precondición para la democracia y la paz permanente”; en 2016 Juan Manuel Santos, entonces presidente de Colombia, “por su determinación para terminar con la guerra civil de más de cincuenta años en su país”; en 2005 Mohammad Yunus, fundador del Banco Grameen de microcrédito en Bangladés, “por su trabajo para crear desarrollo económico y social desde abajo”; en 1973 Henry Kissinger, entonces secretario de Estado de Estados Unidos, “por negociar el cese de fuego en Vietnam”; y en 1962 el activista estadounidense Linus Pauling “por su lucha contra la carrera armamentista nuclear entre el Este y el Oeste”, una de las cuatro personas que ha recibido dos Premios Nobel, en su caso también el de Química en 1954. Sus historias están reseñadas en la página conmemorativa junto a la de otras personalidades como el estadounidense Harrison Schmitt, el último de tan solo doce seres humanos que han pisado la Luna, geólogo y astronauta, primer científico en un vuelo espacial y piloto del módulo lunar en la misión Apolo XVI. (www.fulbright75.org).

Cuarenta jefes de Estado también son notables fulbrighters, incluyendo dos latinoamericanos más: Jamil Mahuad de Ecuador, artífice de la paz con Perú, y su patrocinador Fernando Henrique Cardoso de Brasil. Y en redes sociales y medios de comunicación tradicionales también se han publicado valiosas contribuciones cotidianas de becarios como agentes de cambio positivo.

El secretario de Estado Antony Blinken, durante su visita oficial a Latinoamérica y al Ecuador el pasado 19 de octubre, insistió en la necesidad de afianzar los valores que históricamente han unido a nuestras naciones, para consolidar la seguridad y prosperidad en estos tiempos en que la humanidad enfrenta nuevas amenazas globales de autoextinción, como el calentamiento global y las pandemias. En esta línea, el aniversario 75 del Programa Fulbright es una ocasión propicia para renovar el compromiso adquirido con los nobles objetivos de sus fundadores, por parte de alrededor de 2.000 ecuatorianos que hemos tenido el privilegio de participar en este insigne programa.