Claudia Tobar Cordovez | Mejor unir que dividir
Nos dejó a todos los latinos sintiendo un profundo orgullo por nuestra cultura
Ese es el mensaje que resonó en el estadio de San Francisco en el Super Bowl el domingo pasado. Definitivamente el show de medio tiempo ha dado de qué hablar. Los que lo amaron y los que no, todos comentan acerca del espectáculo montado por el famoso cantante Bad Bunny. A una semana del evento, algunas reflexiones sobre su significado.
La NFL tomó una decisión comercial al elegir al artista más escuchado en 2025. Su presencia es mucho más que popularidad. En los pasados premios Grammy, Juárez fue vocal en sus discursos acerca de su postura contra ICE. Él no es solo un artista; su música, sus letras y canciones representan mucho más que entretenimiento. Todo el mundo quería ver el show, incluso Trump, que anunció que no lo vería. Enseguida después del espectáculo emitió su crítica.
Los artistas son ‘influencers’ que tienen el poder de mover la aguja, incluso en política. Bad Bunny montó un show lleno de simbolismos y mensajes. Todo lo que ocurrió estaba pensado estratégicamente para compartir la cultura latina, no solo la de Puerto Rico. Tuvo la capacidad de recobrar, mientras cantaba, una narrativa acerca del orgullo latino. La presencia de otros artistas poderosos como Lady Gaga y Ricky Martin fortaleció el mensaje.
Lo que sí no hay duda acerca del espectáculo es que primó el amor. Todos los mensajes, símbolos e incluso sus palabras de “cree en ti mismo” no son más que afirmaciones de que fue un espectáculo para contagiar amor. No hubo sátiras ni críticas, ni mensajes ocultos de oposición. Bad Bunny logró crear un show donde, a falta de crítica razonable, lo único que pudo decir Trump es que no entendió su español. El show estuvo lleno de alegría, desde el otro lado de la pantalla provocaba pararse a sumarse a la fiesta. Fue una celebración, no fue una protesta. Logró demostrar que lo único más fuerte que el odio es el amor. Nos dejó a todos los latinos sintiendo un profundo orgullo por nuestra cultura y la necesidad de identificarnos como una sola América.