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Carlos Andrés Vera | Volver a leer

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Para cuando termine el año habré leído seis o siete libros, una fracción de lo que solía leer

Mal hábito este de revisar el celular apenas despierto. Ver con qué noticias o escándalos empieza el día. 5:30 a. m.: ingreso a un video sobre algún tema noticioso. Luego me desvío a otro, de un cantante interpretando un tema bellísimo. Scrolleo. Aparece una chica de sonrisa impostada, maquillaje extremo, felicidad fingida: “Hellooo hellooowchis, hoy vamos a hablar del ser para hacer”. Cierro la App, asustado. La chica me provoca terror. Qué pendejadas estoy mirando. Me preparo un café mientras organizo mi día mentalmente. La vocecita me sigue chillando en la cabeza: “Hellooo hellooowchis”. Solitario en la sala, me abrumo pensando en el fenómeno de los influencers. Observo mi biblioteca y doy con el fondo de mi malestar: este mes no he abierto un libro.

Nunca volví a leer con la voracidad y la frecuencia con que lo hacía en la universidad. A mis 19 años era un devorador de novelas. Me sumergí en La montaña mágica de Thomas Mann, en Los Thibault de Roger Martin du Gard, novelas inmensas en profundidad y volumen. Hasta los 24 años probablemente leía dos o tres libros al mes. Flash forward a mis 45: agosto se termina y no abrí un libro. Hellooo, hellooowchis, Carlos.

Para cuando termine el año habré leído seis o siete libros, una fracción de lo que solía leer. Sí, en parte es por el trabajo, por las responsabilidades que vienen con la paternidad, por la presión constante de generar dinero, por el agotamiento mental. Compleja paradoja a la que nos empuja la modernidad y el universo digital. Por un lado, es importante comprender y dominar ese ecosistema; pero el desafío es no pagar el precio de caer en el vacío de la frivolidad extrema que conlleva el uso de tantas pantallas. La única forma es a través de la literatura.

Termino mi café. Al menos hoy no quiero empaparme de más tragedias, conflictos ni agobiarme por la decadencia del mundo. ¿Qué autor me ayudará a sacarme esa vocecita insoportable de la cabeza? Junto al televisor reposa la nueva novela de Byung-Chul Han: El espíritu de la esperanza. Mira tú: un autor crítico de la modernidad, hábil para desmenuzar y explicar la tragedia moderna, tiene también una visión alentadora sobre el espíritu humano.

Termina el mes, vuelvo a leer.