Unidad nacional

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Unidad nacional

En fin, se salvó de seguir en la hecatombe de 14 años que sus usufructuarios denominaron jactanciosamente como “la década ganada”.

Todo el pueblo ecuatoriano está consciente de que el triunfo de Guillermo Lasso significa que el Ecuador se salvó de volver a ser gobernado por alguien que hubiera continuado con la política de sembrar el odio entre hermanos, de continuar con la corrupción como sistema en el manejo de la cosa pública, de afirmar que el presidente es el dueño de todas las funciones del Estado, de atentar contra los más elementales derechos humanos, contra la libertad de expresión y de comunicación.

En fin, se salvó de seguir en la hecatombe de 14 años que sus usufructuarios denominaron jactanciosamente como “la década ganada”… Por todo esto es que el 11 de abril del 2021 pasa a la historia como la fecha en la que el Ecuador se constituyó en ejemplo para Latinoamérica, muchos de cuyos países son gobernados por dictadores y por dinastías familiares que se han enriquecido a costa del dolor y del sufrimiento de sus pueblos.

De allí que Guillermo Lasso tiene la obligación histórica de gobernar única y exclusivamente con la mirada puesta en el futuro de la patria, desde el primer instante en que tome posesión de sus altas funciones.

Es dura esta tarea, razón por la cual debe lograrse en el país una verdadera unidad entre los sectores nacionales que están sedientos porque regresen la paz, la confraternidad y la unión entre todos nosotros.

Esta unidad no puede afianzarse con cargos públicos, sino con propuestas y planteamientos de la ciudadanía que lo que quiere es que surja lo que Lasso ha llamado un “ reencuentro” para lograr empleo, trabajo, respeto al emprendimiento y a la capacidad de trabajo de todos nosotros.

La ciudadanía debe estar junto al gobierno de Lasso para que no se produzca lo que lamentablemente siempre sucede, que los electores votan por su candidato y no sostienen más contacto con él, por lo que se producen los descalabros que vemos muy generalmente.

Unidad sólida , sincera y leal entre gobernantes y gobernados es lo que marcará el rumbo hacia el progreso que tanto anhelamos.