Columnas

Por un Ecuador mejor

"Por ventura Ecuador es un país que no acepta totalitarismos ni dictaduras de naturaleza alguna, a diferencia de otros países que soportan dictadores corruptos e ignorantes"

“Los presidentes no heredan problemas. Se supone que los conocen de antemano. Por eso se hacen elegir, para gobernar con el propósito de corregir esos problemas” (Ángela Merkel, canciller de Alemania.

Estas frases, pronunciadas por una mujer que al retirarse luego de gobernar 16 años a Alemania se va con un 60 por ciento de aprobación de su pueblo, y que cuando pronunció su discurso de despedida ante el Parlamento, este la aplaudió de pie por seis largos minutos, son elocuentes demostraciones de lo que vale y significa gobernar un país cuando se conocen sus problemas y cuando hay la entereza suficiente para corregirlos porque se siente a la patria por encima de vanidades y de personalismos ridículos.

El Ecuador acaba de dar un ejemplo a Latinoamérica, de manera especial al derrotar en las urnas democráticamente a una etapa de vergüenza y de deshonor, de corrupción y de impudicia nunca antes vista en nuestra historia, para dar paso a una era de esperanza , de “reencuentro “ con la paz y la solidaridad y para desterrar el odio que se intentó sembrar entre los ecuatorianos.

Esa luz de esperanza la encabeza Guillermo Lasso, que es profundo conocedor de la realidad ecuatoriana de estos momentos y que por lo mismo sabe de la enorme responsabilidad que asume el 24 de mayo próximo.

Va a gobernar “para corregir todos los problemas”, de acuerdo con el pensamiento de Angela Merkel. Tarea ímproba. Tarea difícil, pero no imposible, sobre todo si ejerce su gobierno buscando en todo momento la cooperación de la sociedad, que está ahíta y sedienta por aportar desde cada uno de los sectores ciudadanos con propuestas y con ideas, así como en apoyar de manera irrestricta todas las gestiones gubernamentales que vayan a permitir hacer un Ecuador próspero y más solidario y fraterno.

Por ventura Ecuador es un país que no acepta totalitarismos ni dictaduras de naturaleza alguna, a diferencia de otros países que soportan dictadores corruptos e ignorantes.

Todos queremos arrimar el hombro para que Ecuador sea el gran país que debe ser.