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Beatriz Bencomo | La burbuja y la campana

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Entre la burbuja, refugio necesario de la desconfianza, y la campana, está todo lo que no funciona en cómo Ecuador comunica

La semana pasada, en un almuerzo con 15 empresarios, alguien puso el dedo en la llaga: “Vivimos en burbujas porque la verdad no existe afuera. Solo en círculos de confianza podemos hablar para construir”. No era pesimismo. Era diagnóstico. Cuando quienes toman decisiones admiten que la verdad se refugió en espacios de trabajo privados, están diciendo algo brutal: que el ecosistema público se volvió inhabitable. Que la mentira no es excepción sino sistema.

Esa misma semana, el 4 de febrero, en la Asamblea Nacional tocaron una campanita para celebrar la aprobación de la Ley del Cáncer. Entre la burbuja, refugio necesario de la desconfianza, y la campana, está todo lo que no funciona en cómo Ecuador se comunica. Ese día, Niel Olsen tuvo dos momentos históricos. En la mañana fue testigo de honor en Solca anunciando el primer hospital oncopediátrico. En la tarde, presidió el Pleno que aprobó la ley creando una Comisión Nacional donde Solca tendrá asiento garantizado. Dos gestos poderosos. La misma historia: una alianza entre Estado y sociedad civil. Pero, ¿quién conectó ambos momentos de manera explícita? Los gestos importan, pero sin una arquitectura simbólica compartida se vacían. Son celebraciones sin gobernanza ni infraestructura clara.

Días antes, Annabella Azín, proponente de la ley, publicó en Instagram: “El cáncer será declarado prioridad nacional”. 115 likes. Nadie más lo replicó. La declaración más abarcadora de la ley quedó invisible. Los medios explicaron beneficios, pero no la arquitectura institucional que construimos. Ecuador tiene más recursos para afrontar el flagelo: actores experimentados, financiamiento garantizado y un marco legal robusto. Solo falta la foto donde todos estén juntos diciendo: “Esto es lo que construimos. Así nos coordinaremos. Así nos fiscalizarán”. Esa foto no existe porque nadie ha asumido el desafío de aglutinar.

¿Podemos hacerlo desde la comunicación? ¿O nos dedicaremos a buscar la paja en el ojo ajeno, sin conversaciones sobre cómo funciona el sistema? Una ley que es precedente panregional, ¿cómo va a funcionar en el todos contra todos, cuando la foto sigue siendo individual?

¿Quién se atreve? La conversación sigue en @bb_latente