Columnas

Las malas enseñanzas

"La educación privada camina en un hilo; su seguridad y existencia están en la cuerda floja".

Cuando entre nosotros y la pandemia, con su dolor y signos de tragedia, nada fue capaz de detener el latrocinio y la corrupción, debemos pensar seriamente que es tiempo de trabajar en la formación y fortalecimiento espiritual de nuestros niños y jóvenes que se educan. En efecto, tenemos que oponer valores ante las malas enseñanzas que a veces se brindan y marcan al que aprende.

Parece mentira, pero en ocasiones un gesto, una palabra, una acción, borran páginas y discursos de consejos. Por ello es importante retomar la opción formadora de la educación y no permitirnos en ningún caso que el mal ejemplo del adulto marque al estudiante, aunque aquel, por intereses electoreros políticos o protagónicos, regale y prodigue leyes que dañan y destruyen.

Una norma que incita al “no pago”, que invita al incumplimiento de lo firmado en un contrato o que irrumpe con fuerza sobre la responsabilidad adquirida, no es ni sana ni buena y más bien sirve para que las malas enseñanzas cundan, pues los hijos más tarde o más temprano conocen de las acciones que realizan sus padres y por supuesto que de ellas aprenden.

La educación privada camina en un hilo. Su seguridad y existencia están en la cuerda floja, pues está seriamente amenazada por los deseos demagógicos de quienes tienen la capacidad de normar y que pretenden regalar la opción del “no pago”, sin considerar el daño a un sector que está siendo seriamente golpeado por la crisis. Imposición de descuentos, pérdida de alumnos, van determinando el cierre de establecimientos y más penurias que el sector se ha visto precisado a tomar para garantizar su existencia.

No permitan la opción del “no pago” pues sería la puerta que se abre para destruir a la educación particular, ya que lamentablemente entre nosotros la “viveza criolla” impera y muchos sin duda serían los que tomarían la opción, ya que no todos piensan en futuro y en el ejemplo que dejan o la mala enseñanza en la que hacen crecer a sus hijos. De ahí que es razonable establecer que luego de un tiempo prudencial de mora, se ejecute una acción final de pago.