Columnas

Cuestión de ejemplos

"Los malos ejemplos se equilibran con los buenos, que gracias a Dios son más"

En estos tiempos con tantas y tantas noticias sobre actos indebidos, ilegales e inmorales, no es raro escuchar conversaciones de padres y abuelos en las que expresan su preocupación por el impacto que estos ejemplos pueden dejar en las nuevas generaciones.

Los niños y jóvenes de hoy están inmersos en la vida cotidiana y obvio que se enteran de cuanto ocurre a su alrededor.

Y es verdad, tantas son las malas nuevas que bien un niño o adolescente podría quedar impactado e impresionado por la búsqueda del dinero como meta única del éxito personal. Por eso, lo importante es plantear ante ellos un equilibrio, haciéndoles caer en cuenta de que así como hay individuos que equivocan sus pasos, hay muchos otros que se mantienen dentro de caminos de valores y principios, y que alcanzan por sus actos metas y reconocimientos dentro del conglomerado social.

Con pretexto del Bicentenario de la Independencia podemos hablarles sobre los méritos de nuestros héroes, sus ideales, sus logros, su consagración a una causa que demandó entrega y sacrificio y que redundó en beneficio de muchos, desde entonces hasta hoy, dejándonos ejemplos claros de cómo actuar con entrega, honor y dignidad.

Pero si hablar de nuestros héroes nos parece lejano y pretérito, hagámosles reflexionar en las gentes de hoy, en los héroes cotidianos que por ejemplo en la pandemia no dudaron en entregarse por cumplir su vocación exponiendo su salud, su seguridad e incluso la vida. Médicos, enfermeras, auxiliares, bomberos, policías, militares, en fin, todos aquellos ciudadanos que pusieron por delante el socorrer al prójimo.

Los malos ejemplos se equilibran con los buenos, que gracias a Dios son más, aunque en determinados momentos, por anónimos o cotidianos, pasan desapercibidos para los miembros de una sociedad que en ocasiones no se dan tiempo ni siquiera para decir gracias.

Los niños y adolescentes deben aprender a valorar el buen ejemplo, la causa noble y la entrega por los demás. Esa es la tarea de los adultos de hoy.