Las vacunas primero para los ancianos

  Cartas de lectores

Las vacunas primero para los ancianos

El ciclo de vida de los productos en mercadotecnia, nacimiento, crecimiento, posicionamiento y declive, se lo está aplicando a las personas como un producto manejable y sin necesidad de llegar a la declinación. La existencia del hombre parece que es una quimera o utopía; nace, crece, se multiplica si puede, y muere si lo desean sus propios congéneres. El nuevo orden mundial se está levantando como en otrora los romanos al sacrificar a los infantes, los alemanes a los judíos para mejorar la raza y hoy los agoreros modernos sin considerar sus años, como Bill Gates- 65, George Soros- 90, Dick Patrick- 75, Christine Lagarde- 65, Taro Aso- 80. Si ya cumplieron su ciclo de vida en este planeta, respeten a los otros ancianos y no ocasionen gerontocidios masivos. Deben ser respetados. Son nuestros asesores por sus años de experiencia y capacidad; todos sabemos que “más vale la capacidad sin dinero y sin diploma, que el dinero y el diploma sin la capacidad”. Las vacunas contra COVID-19 están llegando en cantidades muy pequeñas. Hay que recordarle al gobierno que el país tiene 17 millones de habitantes y el 9 % son adultos mayores que representan 1,5 millones de habitantes. Ecuador tiene capacidad de compra para adquirirlas con la supervisión del G5 para tales fines, es decir están observando que la existencia de adultos mayores representa muchos egresos para los pueblos donde los gastos y costos de producción son elevados, al punto que no se pueden sostener sus economías. Las vacunas deben ponerlas primero a los ancianos. Que los gobernantes realicen presupuestos de vida conjuntamente con los organismos internacionales creados desde 1945, para ayudar a los pueblos devastados, antes por las guerras mundiales y hoy por el coronavirus. Los activistas promuerte, aborto y consumo de drogas están en contra de la humanidad. Debemos estar en contra de estos principios inmorales y de muerte. Respetemos a nuestros ciudadanos vulnerables como son los ancianos, en sus últimos años de vida.

José Arrobo Reyes