Cartas de lectores

¿La solidaridad es una obligación o un derecho?

Según el diccionario, “es la adhesión o apoyo incondicional a causas o intereses ajenos, especialmente en situaciones difíciles”. Su sentido se ha perdido. Ecuador atraviesa por la etapa más difícil de su historia, la pandemia. No tiene sentido, tras un año de iniciada, seguir repitiendo que su propagación es producto de la irresponsabilidad e inconciencia de ciudadanos de todo nivel social, que creyéndose inmunes al virus generaron una propagación sin nombre. ¿Se ha hecho o se hace algo en verdad efectivo por combatirla y frenarla? Las autoridades del gobierno y cantonales solo hablan de importar y vacunar. ¿Y los miles y miles de ecuatorianos contagiados, muchos en etapa terminal, sin poder acceder a los medicamentos necesarios porque tienen precios inalcanzables para la mayoría o porque sencillamente no se los encuentra en el mercado sino solo en la “reventa”? ¿Alguna autoridad se ha preocupado de importar directamente para abastecer al costo a farmacias, clínicas y hospitales, de modo que se logre curar a los contagiados y evitar las miles de muertes? ¿O acaso es preferible que ayuden a abastecer el mercado nacional de ataúdes para su entierro? Veamos la plausible labor de verdadera solidaridad de los miles de médicos y enfermeras que a riesgo de sus vidas han atendido, atienden y atenderán a quien lo necesite para terminar la pandemia. ¿Podemos decir lo mismo de los grandes laboratorios y distribuidoras farmacéuticas que han lucrado y siguen lucrando a costa de la salud y dolor de los ecuatorianos? ¿Qué gerente de alguna de estas empresas se ha presentado al Ministerio de Salud, a una alcaldía o medio de comunicación para ofrecer al costo la medicación que se requiere y así ser solidarios ? ¿Y los laboratorios? Uno de los representantes salió en un canal de televisión a decir “que no podían aceptar el precio fijado para los exámenes porque no les daba su costo”. Igual lo hizo la presidente de las clínicas privadas. ¿Acaso no han ganado ya suficiente como para, por lo menos en estos momentos, ser solidarios? 

Jacinto Mancero Gando