Cartas de lectores

Respuesta al editorial “Es la misma agua”

Respecto al editorial publicado el día de ayer en el diario de su dirección, el mismo que se denomina “Es la misma agua”, es fundamental hacer las siguientes precisiones:

El agua potable de Guayaquil cuenta con los más rigurosos controles de calidad de todo el Ecuador. Adicional a los aproximadamente 1.500 muestreos mensuales que hace Interagua en la ciudad; Emapag-Ep realiza más de 150 contramuestreos mensuales a través de laboratorios independientes, acreditados por la autoridad de salud competente, entre los que citamos Grupo Químico Marcos, Laboratorio Protal e Ingeestudios.

En nuestro rol de reguladores y controladores de la Concesionaria Interagua nos ocupamos permanentemente del control de la calidad de agua potable. No existe ningún otro municipio del país que tenga un regulador y controlador de su empresa de agua potable local. Cuando se pretende analizar temas técnicos en materia de servicio de agua potable y alcantarillado sanitario, no es adecuado mezclar conceptos ni aplicar una lógica imprecisa ya que puede crear confusión en la ciudadanía. Es importante mencionar y puntualizar que Guayaquil se encuentra en la parte más baja de la cuenca del río Daule, por ende cualquier tipo de descargas, contaminaciones por pesticidas, sedimentaciones, turbiedad y demás desechos contaminables que se generan en la parte alta de los 242 kilómetros de extensión de la cuenca del río Daule, son responsabilidad de las prefecturas provinciales pertinentes, autoridades nacionales de agua y saneamiento de ambientes, así como de los gobiernos municipales ribereños de dicha cuenca.

Andrés Mendoza Paladines

Presidente del Directorio

Emapag

Nota del Editor:

Este Diario, tanto en el editorial del martes como en el reportaje del lunes, hizo énfasis en que aún no se ha solucionado el grave problema de las aguas residuales en Guayaquil. EXPRESO no cuestionó la calidad del agua potable de la ciudad. Emapag no termina de construir las nuevas plantas de tratamiento y no cumple con las normas nacionales en la calidad de descarga del agua que va al Guayas.