Razones elementales que determinaron el fracaso del gobierno actual
Debemos recordarle al presidente Lasso que el éxito de un gobierno no está en los votos que obtuvo
Es sencillo determinar cuando un partido político que alcanza el poder, sea este de derecha o de izquierda, al presidir un gobierno ha fracasado rotundamente, como es el caso del actual gobierno. Su propuesta política y gestión social básica realmente es un fracaso.
Uno de los factores principales determinantes fue su casi nula gestión social básica, el incremento de la inseguridad ciudadana, el desempleo y la falta de reactivación económica, lo que evidencia que no ha existido una política coherente que estimule la inversión, aumente la producción y reduzca el alto índice de desempleo. Por regla general este problema se da en gobiernos populistas en donde crece la burocracia del Estado, pero disminuyen las pequeñas, medianas y grandes empresas, que son las que en realidad estimulan la producción y la riqueza. Otro factor es el hecho de no cumplir con sus ofertas de campaña, como la construcción de vivienda, que no alcanzó a cubrir la demanda de los pobres. La escasez de medicamentos en hospitales, la falta de educación y salud digna, son muestras de que el gobierno no ha sabido ejecutar una política coherente que remedie las necesidades de las mayorías. Otra de las razones fundamentales fue la ingobernabilidad y el caos por la convulsión social que se dio por ciertos grupos opositores en contra de su gobierno, sembrando anarquismo social mediante protestas, paros y manifestaciones, lo cual afectó a la mayoría de ciudadanos. Debemos recordarle al presidente Lasso que el éxito de un gobierno no está en los votos que obtuvo, sino en la capacidad para mantener una economía saludable, incrementando el empleo y reduciendo la pobreza, ofreciendo servicios públicos eficientes. Si estas condiciones no se dan, ese gobierno ha fracasado rotundamente; en vez de tener un gobierno del pueblo y para el pueblo, tenemos un gobierno de acuerdo a los intereses y caprichos de una élite privilegiada, que no sabe enfrentar con sabiduría la realidad existente. Y como el poder enferma, la ambición está latente en todos los seres humanos; ofreciendo combatir la corrupción e impunidad, sin darse cuenta se vuelven contradictorios, razón por la cual Ecuador, siendo un país rico en recursos naturales y humanos, por los malos gobiernos de turno se ha hecho más pobre y miserable. ¡Dios quiera que esto cambie por el progreso del país!
Mario Vargas Ochoa