Perjuicios del chateo de madrugada

Ahora en los buses los jóvenes van dormidos y en clase la atención es mínima por la falta de sueño; por eso la educación está como está.

La falta de control de los padres a los hijos menores se evidencia en lo de fondo y también en lo de forma, aparentemente intrascendentes y sin valor. Antes a los muchachos nos hacían acostar temprano y amanecíamos bien despiertos y con ánimo. En los buses charlábamos, bromeábamos, y en clase la atención era total, influyendo positivamente en la asimilación de enseñanzas y en mejor educación. 

Ahora en los buses los jóvenes van dormidos y en clase la atención es mínima por la falta de sueño; por eso la educación está como está. Los jóvenes chatean hasta la madrugada y los padres no les llaman la atención para no invadir su intimidad y ser objeto hasta de denuncias por ¡maltrato psicológico!

Miguel Ulloa