La moral del país devaluada

La Administración de justicia, que mantiene en gran parte de sus miembros a los que enroló el gobierno correísta; o el descalabro de la Policía, subordinada a mafias transnacionales; y muchas dependencias del Ejecutivo actual.

Desde hace años el país va en caída libre a su desintegración. Las instituciones que nos gobiernan, moralmente están devaluadas y en permanente deterioro. Gran parte de países latinoamericanos están confundidos y sojuzgados por líderes populistas que se aprovechan de la ignorancia perpetua de sus pueblos. Ello constituye el mejor caldo de cultivo, aprovechado por el populismo y la revolución del siglo XXI. Ellos y los que cogobernaron esos países pasaron a ser los nuevos ricos. Lo mismo le aconteció a nuestro país con el gobierno de Correa, que no aprovechó la bonanza petrolera jamás vivida en la era republicana en bien y beneficio del país sino para beneficio propio y de sus colaboradores. La bonanza hizo que en todos los organismos y funciones del Estado aumentara en progresión geométrica la corrupción sin límites, pues el Ejecutivo se apoderó de todas las funciones del Estado y organismos de control; con la Administración de justicia a su servicio y control absoluto. La situación se mantiene en el gobierno actual y en algunas funciones del Estado. La Asamblea, con mayoría de correístas, causantes del descalabro económico por la corrupción institucionalizada que tenían como forma de gobernar. La Administración de justicia, que mantiene en gran parte de sus miembros a los que enroló el gobierno correísta; o el descalabro de la Policía, subordinada a mafias transnacionales; y muchas dependencias del Ejecutivo actual. Los ecuatorianos e instituciones que nos gobiernan, y a la cabeza la clase política, buscan siempre en primer lugar la conveniencia y lucro personal.

Dr. Jorge Luis Rojas Silva