Cartas de lectores

La investidura de la toga a los jueces de la CNJ

Hace tres meses la Corte Nacional pasó por una evaluación integral de los 21 jueces nacionales y 15 conjueces; de 36 aprobaron 13. Se realizó una nueva selección de jueces y conjueces. Estos últimos son el filtro para que los jueces nacionales conozcan, tramiten y resuelvan en derecho los juicios; ¿los que no pasan perdieron sus derechos para reclamar justicia? 23 jueces provinciales que ingresaron no han sido evaluados por ninguna comisión, ni por el Consejo de la Judicatura. Por más de una década la mayoría de ecuatorianos nos hemos quejado de la corrupción que impera en la justicia, con jueces puestos a dedo, incluso llamados especialistas, cuando nunca han tramitado un juicio laboral, peor contencioso administrativo, ni ejercido la profesión, ni hecho carrera en la función Jurisdiccional. Esto debe ser analizado minuciosamente: dejaría cesantes a abogados que entran con consignas políticas. La administración de justicia solo cambiará con jueces impolutos, que conozcan y amen el derecho, lo apliquen de forma imparcial, sean diligentes, honestos, correctos y que únicamente perciban sus remuneraciones, con las que no podrían en corto tiempo vivir en La Puntilla, tener autos lujosos y viajar constantemente al exterior con familiares. Antes de ponerles la toga debieron pedirles que declaren que el Gobierno puede, con sus autorizaciones a los bancos, abrir sus cuentas nacionales y del exterior. Y debieron presentar una declaración de bienes. Deben transparentar sus actuaciones. Las audiencias deben ser públicas, con un canal de TV que las transmita, menos las penales cuando se trate de cuestiones familiares y de la niñez. Que jueces y demás servidores públicos entiendan que las garantías del debido proceso (seguridad jurídica y tutela judicial efectiva) son para los usuarios de la justicia; a ellos se les paga un sueldo para que administren justicia, no para favorecer a amigos o vender sentencias. Recomiendo a jueces y conjueces estudiar El alma de la toga, de Ángel Osorio, exdecano del Colegio de Abogados de Madrid

Ab. Wilson R. Molina Borja