El estadista que requerimos
Un gobierno y una asamblea de ineptos y corruptos será el fin de nuestro país.
Un estadista promueve consensos transparentes con todos los poderes del Estado y se comunica con la ciudadanía para emitir políticas públicas que logren el bien común, y cumplir sus promesas de campaña. Debe emitir claros mensajes de su compromiso de cumplir y hacer cumplir la Constitución, leyes, políticas y otras disposiciones; haber demostrado en su vida pública y privada, valentía y carácter para tomar decisiones sin concesiones a nadie, con el rigor de la autoridad y aplicación de las leyes, principalmente en temas delicados y decisivos: la lucha contra la corrupción y el crimen organizado. Para lograrlo no debe llegar al autoritarismo, sino actuar con firmeza, transparencia y fuerte conexión con la ciudadanía. Todos los candidatos prometen educación, salud, seguridad, empleo, vivienda, conectividad; lucha contra la corrupción, transparencia, recaudación imparcial de impuestos, eliminar exoneraciones, eficiencia administrativa, coordinación interinstitucional, explotación responsable de recursos naturales, cuidado del ambiente, incrementar la inversión nacional e internacional. Sin embargo, pocos establecen el cómo: fuentes de financiamiento, acciones para lograrlo y evaluación de riesgos, equipo de trabajo, forma de medir logros, rendición de cuentas. Generalmente son pura demagogia que sirve para engañar a la población menos informada. Analicemos las ofertas de los candidatos con el fin de determinar quiénes podrían cumplirlas. Un gobierno y una asamblea de ineptos y corruptos será el fin de nuestro país.
Mario Andrade Trujillo