Ejemplar solidaridad humana
En el País Vasco una señora fotografió con su móvil el cartel y lo transmitió a una amiga del sur de Francia.
Con frecuencia los medios nos detallan demasiado las excepciones, como robos o crímenes, no la normal solidaridad humana, “incluso” en las grandes ciudades, como la que tuve hace poco el gusto de conocer. Un joven centroamericano vino a Madrid a trabajar en la construcción. Con el tiempo, su salud mental se fue deteriorando y dejó de comunicarse con su familia. Vino su hermano a buscarlo, pero hasta sus compañeros de trabajo habían perdido su pista, pues dormía ya en la calle, sin documentación. Tras alertar a la Policía, lo buscó en vano con otros compatriotas suyos en todo Madrid. Una persona les regaló unos carteles con fotos del desaparecido. En su incansable búsqueda, su hermano fue a colocarlos también en el norte de España. En el País Vasco una señora fotografió con su móvil el cartel y lo transmitió a una amiga del sur de Francia. Esta lo pasó a otra, en París, que lo encontró en una estación, lo comunicó a la Policía y después, con otras personas, le consiguió que volviera con su hermano a su país. Reafirmemos, con este, entre muchos otros ejemplos, el carácter solidario de nuestra especie, que tantas veces callan sus protagonistas, considerando, como debiera siempre ser, que su conducta es la más natural, como indica el que de ordinario resulte ser el comportamiento más satisfactorio para todos.
Martín Sagrera Capdevila