Cartas de lectores: Organismos de control y conciencias ingenuas responsables
Los desaciertos administrativos de este Gobierno no responden a incompetencia
A la crisis que vive el país se suma la escalada delictiva que ha calado en el ciudadano como una metástasis. Aceptaron, con la complicidad directa del Consejo Nacional Electoral (CNE), que asumiera inconstitucional e ilegalmente a Carondelet el heredero del magnate bananero, quien solo administró sus empresas, pero jamás la cosa pública. El asesinato de Fernando Villavicencio, candidato a la Presidencia, fue el señuelo clave del ‘establishment’ que direccionó morbosamente la responsabilidad del magnicidio al partido de la favorita presidencial, cuyo mentor político es la bestia negra del sector poderoso.
Los desaciertos administrativos de este Gobierno no responden a incompetencia, sino a un plan dirigido a consolidar la supremacía del Poder Ejecutivo sobre las otras funciones del Estado, blindándose en una fuerza castrense incondicional, mayoría parlamentaria y el debilitamiento de su opositor más numeroso, que ya no resulta contendiente, y silenciar, por medios no éticos, la voz crítica de Diario EXPRESO, quizá el único en ámbito nacional que se constituye en el último bastión de un periodismo ético en un momento histórico entre el autoritarismo y la democracia.
Las personalidades probas -que sí las hay-, como expresa un columnista del periódico aludido, deben participar en los concursos del Estado; probablemente no ganen, pero su ejemplo cívico será el camino para una verdadera transformación positiva de esta nación.
Lenín Manuel Moreira M.