Cartas de lectores: El patrono de los enamorados

El amor es sublime y se lo afina con palabras y actos de servicio

Estamos en el mes del amor y la amistad. San Valentín inyecta una dosis de amor en todas sus formas al despertar la pasión y el romance en las parejas enamoradas. Ese vínculo afectivo entre dos personas basado en la atracción, pasión, respeto muto y compromiso es el pilar para una bonita relación. 

El amor son dos almas con un solo pensamiento: dos corazones que laten y baten ese tsunami orgásmico de dopamina, explotando la bocamina. Es sentir y entender el léxico del amor, con su frescura de aromas en tiempo de lluvia, de algarabías y tópicos perversos, con el lenguaje manipulando y endulzando el tímpano, el cual se derrite escuchando frases metafóricas, entre besos y poesía. 

El amor es sublime y se lo afina con palabras y actos de servicio, con tiempo de calidad junto a esa copa de vino, celebrando entre miradas y música, en complicidad con el sonido de las manijas del reloj. Al amor lo pintan ciego porque el que ama no suele fijarse en los defectos de la persona amada, sino en hacerla sentir deseada.

Javier Valarezo Serrano