Cartas de lectores | Defensa del río Santa Bárbara
La lucha de los habitantes del Sigsig, Gualaceo y Chordeleg debe merecer toda la solidaridad de Cuenca
El río Santa Bárbara tiene importancia estratégica nacional, por lo que el caudal y calidad de sus aguas merecen la defensa más allá de los cantones Sigsig, Gualaceo y Chordeleg.
La defensa de las fuentes de agua, páramos y bosques donde se originan el río Santa Bárbara y sus tributarios debe sustentarse en primer lugar en todos los habitantes, sin distinción alguna y más allá de cualquier autoridad. Esta es la primera condición para que la defensa de sus aguas, sea auténticamente ciudadana y no se contamine de intereses político-partidarios de cualquier signo, y para cuidar de la unidad, fortaleza, eficacia y permanencia de la lucha.
La defensa del río Santa Bárbara debe ser de carácter cívico y ciudadano, democrática, pluralista y profundamente participativa, en unidad con todas las autoridades de los GAD parroquiales y municipales, en una mancomunidad de esfuerzos y con el único objetivo de impedir cualquier actividad de minería metálica en la zona de recarga hídrica de este río.
Por ello es necesario el fortalecimiento de colectivos ciudadanos de defensa del agua, el ambiente y los derechos de la naturaleza, así como el fortalecimiento de las organizaciones populares, indígenas y campesinas, y particularmente la unidad de todas las comunas indígenas del Sigsig y Nabón.
Pero por otro lado la defensa del río Santa Bárbara no puede restringirse a la eliminación de la minería ilegal sino a toda forma, tipo y escala de minería, incluyendo prospecciones mineras en la zona alta de la subcuenca del río, las montañas de Ayllón y las estribaciones orientales del Sigsig.
Igualmente es necesario que la Contraloría General del Estado audite las concesiones mineras en la zona y que a la par el Gobierno nacional haga una evaluación de las actuaciones del MAATE y del Ministerio de Energía y Minas, hoy unificados, en la subcuenca del río Santa Bárbara para establecer las responsabilidades respectivas.
La lucha de los habitantes del Sigsig, Gualaceo y Chordeleg debe merecer toda la solidaridad de Cuenca y los demás cantones de la provincia, y es necesaria la convergencia y unidad en la defensa del agua en el Azuay.
Carlos Castro Riera