Cartas de lectores: Cubanización de la narrativa
Mientras sus élites vivían con privilegios, Cuba se convirtió en una isla empobrecida y represiva
El gran poder histórico de la izquierda fue su cizaña narrativa.
Desde 1959, la inteligencia del G2 cubano aplicó una fabricación sistemática bajo leyes de propaganda.
Empacaron su mensaje con trova cubana (música protesta) y romantizaron el terrorismo como “lucha social”.
Derrocaron democracias con ‘slogans’ antiimperiales y, bajo la etiqueta ‘progresista’, satanizaron el progreso como ‘neoliberal’.
La falta de comercio con EE. UU. la llamaron ‘bloqueo’ y la miseria del pueblo cubano, ‘dignidad’.
Su maquinaria antiimperialista fue sostenida por la Rusia soviética y redes del narcotráfico. Esta alianza impulsó narcoguerrillas en Latinoamérica: FARC, Alfaro Vive, ELN, sandinismo, Sendero Luminoso, allendismo y chavismo.
Mientras sus élites vivían con privilegios, Cuba se convirtió en una isla empobrecida y represiva.
Paúl Tapia Goya