Ocio

La revolución, el sangriento thriller de Netflix

Sin ninguna referencia histórica y exceso de sombras, la serie capta la atención del espectador que disfruta de las escenas fuertes. 

La Revolución, serie Netflix
La serie de ocho episodios mezcla demasiados argumentos y tiene un exceso de personajes.Netflix

El doctor Joseph Guillotin (Amir El Kalem), futuro propulsor del dispositivo mecánico para cercenar cabezas de los condenados a muerte, al que la jerga popular bautizaría como ‘guillotina’, ha descubierto el germen que transforma a seres humanos en vampiros que practican el canibalismo. La sangre de estos monstruos es azul y se están contagiando los miembros de la nobleza, de la aristocracia francesa. Entre ellos el cruel Donatien de Montargis (Julien Frison).

Madeleine, chiquilla sordomuda (Amélia Lacquemant), tiene la facultad de prever el trágico futuro de aquella sociedad. Albert Guillotin (Lionel Erdogan), hermano de Joseph está involucrado en los hechos por haber vivido experiencias similares cuando vagaba por los Estados Unidos, país en que conoció a Oka (Doudou Masta), practicante del vudú. En su juventud, Albert fue pretendiente de Élise de Montargis (Marilou Aussilloux). 

La trama se desarrolla en 1787, año en que las clases populares, empobrecidas por la subida de los cereales, del pan, productos que forman su base alimenticia enfrentan, además, la continua elevación de los impuestos…

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Si usted espera encontrar hechos verdaderamente históricos en esta nueva serie de Netflix, mejor vaya desilusionándose. Pero si busca acción, romance, escenas sangrientas (decapitaciones, canibalismo) estará frente a una telefilme excesivamente cruel. Además, el argumento va adentrándose a cada instante en el ocultismo, en el mundo de los cadáveres vivientes, de una clase social que atenta contra el proletariado y con ello desata las furias que generaran la revolución de 1789.

Los mayores defectos que exhibe 'La revolución' son, en primer lugar, el título: debió llamarse 'Rebelión', porque esa es la base argumental; en segundo, la fotografía, que peca -inmoderadamente- en secuencias demasiado oscuras, por lo que algunos personajes quedan convertidos en sombras, en bultos que dificultan el seguimiento de su continuo accionar, pues se llega a confundirlos.

Como siempre, la creatividad artística francesa queda expuesta a perfección: allí están las estrechas calles de París, la suciedad que caracterizó la época, la miseria, los niños hambrientos, el robo callejero, la prostitución, el abuso policial y su salvajismo. Luego se traslada a los castillos, a Versalles y el lujo, la riqueza del vestuario, la amplitud de los salones muestran las diferencias existentes… la riqueza, la pobreza y, por ende, la injusticia social. La inclusión de escenas con caballos de paso resulta agradable a la vista y a los sentidos, verdaderamente un oasis de paz en este infierno.

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Algunas escenas de terror quedan menoscabadas por el exceso, repito, de penumbras. Probablemente el camarógrafo quiso evocar a Val Lewton (1904-1951) y su filme 'La mujer pantera (1942), en el que aquel futuro director prefirió envolver en sombras al terror y con ello terminó creando nuevos rumbos para el cine macabro. 

'La revolución' prefiere tonos azules en vez del rojo necesitado. Bien logrados los efectos especiales de soldados envueltos en llamas, aunque eso ahuyente a las personas sensibles y resulte nada recomendable para menores de 16 años.

Las actuaciones están controladas, especialmente la de la actriz que interpreta a la niña sordomuda. Finalmente agrego: serie de ocho episodios que no debe tomarse como una historia verdadera sino como una thriller que va más por el camino del vampirismo que de la historia real. Que mezcla demasiado argumentos y exceso de personajes.

Dignas de verse son las secuencias finales: los cadáveres están tapados con lienzos blancos impregnados con la sangre azul de los caníbales y la sangre roja de los no infectados. Los tres colores, unidos, forman los que será la bandera francesa, enarbolada en el momento que los rebeldes, la llamada ´Fraternidad´ está a punto de tomar el verdadero camino de la historia.

Resumiendo, 'La revolución' tiene un abuso de sangre, mucho de lo sobrenatural, es inconsistente, brinda escenas llenas de excelente iluminación y es disfrutable si solo busca entretenerse.

  • Calificación: * * *