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Diario Expreso Ecuador

Curon: terror gótico en un pueblo fantasma

La serie italiana de siete episodios incluye el suspenso y mundos paranormales bajo una dirección irregular.

La serie fue filmado en la localidad de Curon, al sur de Italia.

La serie fue filmado en la localidad de Curon, al sur de Italia.Instagram @curon_official

Stefania Massa
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Anna (Valeria Billelo), aterrorizada y siguiendo las instrucciones de Thomas (Luca Lionello), su padre, huye a sabiendas que han matado a su madre. Se radica en Milán. Tendrá su pareja y se convertirá en madre de los gemelos Daria (Margherita Morchio) y Mauro (Federico Russo). Diecisiete años más tarde, abandona a su cónyuge y vuelve a Curon; ansía ver a su padre, saber qué motivó su escape. Investigar. Él la recibe fríamente, es más, le pide que se vaya del hotel pues se niega a tener huéspedes. Anna logra quedarse y los gemelos, al día siguiente, parten al colegio donde son recibidos con hostilidad.

Mauro es tímido y con problemas auditivos, Daria es de armas tomar. Conocen a Miki Asper (Juju Di Domenico), a su hermano Giulio (Giulio Brizzi) y a sus padres, Klara (Anna Ferzetti) y Albert (Alessandro Tedeschi). Aparecerá Lukas (Luca Castellano) para complicar situaciones inesperadas. Pronto caerán bajo las influencias de un mundo sobrenatural.

Con siete episodios y la eventualidad, si la COVID-19 lo permite y la sintonía los obliga, de filmarse una segunda temporada a estrenarse en octubre del 2021, el televidente se hallará frente a un thriller que abarca mundos paranormales, de suspenso y que -a momentos- demuestra que la dirección de la serie es irregular, que desempolva la trama con algo de lentitud, abuso de un color repetitivo y una historia que abarca dos grupos generacionales: padres e hijos. Ambas viviendo, experimentando el terror de sus vidas, en su ayer, en su hoy.

El problema de Curon es que hasta los episodios sexto y séptimo, el argumento es presentado como si fuese la jugarreta del ‘si no te cojo, te caes’. Y no es que el director quiera mantener al espectador en constante zozobra, no: lo que anhela es mantener su atención y, en esa ambición, por darle al tema demasiado vueltas, alguien se levantará a buscar algo en la refrigeradora. Ojalá no lo hagan cuando esté de por medio Lukas y su padre, individuo que ama excesivamente al gato, mientras que Thomas pretende domesticar a un lobo.

La historia de Curon se afianza cuando los personajes emiten el calificativo alemán ‘doppelgänger’, que traducido al español se convierte en ‘duplicado’ o ‘parecido’. Allí comienza el surgimiento básico del argumento. Mientras tanto hay que prestar atención a lo que va sucediendo en cada capítulo, donde se van mezclando el pasado y el presente.

Las actuaciones marchan, pero es Luca Castellano el que tiene mejor rendimiento: sabe mezclar la sencillez de la juventud con la violencia del mal. El amor con el desengaño, la paciencia con la impaciencia. La chiquilla Morchio tiene fuerza actoral. Los demás, a satisfacción.

Nota al margen. La serie fue filmada en Curon, Venosta, localizada en el Tirol del sur italiano. El campanario, icono de la trama y del turismo, viene del siglo XIV. En los años 50, las autoridades resolvieron que era el sitio ideal para construir una represa y que el embalse unificase los lagos de Resia y Curon.

Esto llevo al pueblo a abandonar sus hogares, pues el agua inundó el territorio. Como recordatorio está el campanario; sus campanas le fueron quitadas, pero… aún se asegura que en las noches frías de invierno se escuchan sus tañidos cual presagio de muerte.

  • Calificación: * * 1/2
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