César Monge: "Soy un camarón que no se duerme ni se lo lleva la corriente"

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César Monge: "Soy un camarón que no se duerme ni se lo lleva la corriente"

EXPRESIONES compartió una mañana con el empresario y político de CREO quien enfrenta una nueva batalla de la que espera salir airoso.

César Monge
César Monge, a lo largo de su vida, peleó batallas emocionales que logró superar.Gerardo Menoscal

El presidente de CREO es un hombre con múltiples facetas. Se ha dado a conocer como empresario, político y comunicador. César Monge siempre sonríe y ríe, hasta en los momentos más adversos. Para descubrir al ser humano detrás del profesional, creímos oportuno invitarlo a que responda a El Cuestionario.

¿Cómo se encuentra de salud?

En este momento, muy contento, con las mismas ganas de llevar adelante ideas y proyectos que hemos creado con Guillermo Lasso desde que surgió CREO hace nueve años. Muy cerca de llegar al objetivo que nos propusimos.

¿Qué le dijeron los doctores?

En julio de este año me diagnosticaron un cáncer al páncreas. Mi actitud inmediata fue preguntar ¿qué tengo que hacer? ¿dónde tengo que pelear?

Era eso o tumbarse a la cama...

Debo reconocer que los primeros días hasta que la noticia aterrizara viví lo más cercano a lo que siente un surfista cuando es revolcado por una ola y permanece unos segundos debajo del agua, tratando de ver para dónde sale. Fueron solo dos días, al tercero me propuse luchar y continuar, esa es mi actitud.

De julio a esta fecha, ¿en qué dejó de creer y en qué cree ahora?

Ah caramba, es una gran pregunta. Más que dejar de creer te devuelve la fe en muchas cosas que quizás la política te las quita un poquito.

¿Por ejemplo?

Mucha gente que conocía como contrincante en la política no dudaron en escribirme o llamarme y decirme: ‘Estamos contigo, pido a Dios que te ayude’. En la política se ve lo peor del ser humano, pero cuando enfrentas una enfermedad como la mía y recibes muestras de afecto y empatía, vuelves a creer en la gente.

Se sigue llevando bien con los camarones...

(Risas) Claro que sí, en esta casa vivimos de los camarones. Mi esposa está muy vinculada a esta actividad que fue muy importante para mí en la parte gremial en una época y sigue siendo otra de mis pasiones, la llevo en mi corazón.

¿En algún momento se durmió y se lo llevó la corriente?

Creo que no . Esperemos hasta febrero (risas).

¿Ha nadado contracorriente?

Muchas veces. Hay cosas que han sido difíciles para mí, como la separación de mis padres y la muerte de mi hermano a quien veía como mi hijo, le llevaba 10 años. Luego la vida me dio la oportunidad de tener mis propios hijos, pero uno nunca se cura del dolor de perder a un ser querido, solo aprendes a vivir con él.

Le ha tocado batallar duro entonces...

Las batallas más difíciles son las emocionales; las laborales o las económicas nunca llegan a tener el mismo impacto que las del corazón. Agradezco a Dios todos los días por la vida que tengo, por lo que vivo, por lo que me rodea, por mi familia, por las oportunidades. La política me ha permitido conocer la realidad cruda del país, desde el sector empresarial no hubiese sido posible.

El número 10 ha tenido mucho que ver en su vida. Diez años de noviazgo, diez años que vivió en el exterior, también va para diez CREO...

Y acaba de fallecer el 10 (Maradona), un hombre con sus virtudes y defectos.

¿En qué otras cosas saca 10 sobre 10?

En la amistad, me considero un buen amigo y trato de serlo siempre. Es difícil autocalificarse.

César Monge
César hizo gala de su optimismo y buen humor a lo largo de la entrevista.Gerardo Menoscal

¿Es cierto que odia las corbatas?

Parece (risas) no las odio, pero siempre me he inclinado por la informalidad; cuando estuve a cargo del sector camaronero rompí esquemas dejando el saco a un lado.

Pero con los ‘lazos’ sí se lleva bien...

(Risas) me llevo bien. Mira, dejar la corbata a un lado me permitió tener una cercanía con la gente del gremio y la política.

¿Se comería un cebiche con Jimmy Jairala o con Yaku Pérez?

Creo que con Yaku.

¿De chochos?

No, de camarón. A él lo conocí en Cuenca cuando fue presidente de Ecuarunari y tuvimos una conversación amena. En lo fundamental creo que no es una mala persona, le deseo suerte en su vida.

¿Con qué se conecta ahora?

Con Dios, mi familia, mi esposa, mi Barcelona, mi plátano verde y CREO que está en mi corazón.

Usted de los que nunca se queda con la espina, ¿se ha sacado la pica con todo o hay algo pendiente?

Claro que hay algo pendiente. Ganar las elecciones presidenciales y esa espina me la voy a sacar.

PING PONG

¿Luis Gómez Izquierdo?

Mi primer jefe y quien me dio mi primera oportunidad de gerenciar un proyecto.

¿Sandro Coglitore?

El hombre que creyó en mí y vio cosas que yo no veía.

¿Camarón, en el tránsito o en el agua?

Posiblemente en el tránsito. Soy algo loco para manejar.

¿Don Ramón (Ramón Valdés)?

Lo conocí en 1986 en el Mundial de Fútbol de México, mientras veía jugar a Maradona. Qué increíble.

Si fuera un personaje de La Vecindad, ¿cuál sería?

El Chavo.

¿Su mayor travesura?

Manejar el carro de una pizzería que estaba estacionado con la llave puesta.y con un listado de a quienes había que repartir la pizza.

¿Una canción de película?

St Elmo’s Fire.

Si usted fuera un producto de exportación, ¿cuál sería su eslogan?

‘Este camarón no se duerme ni se lo lleva la corriente’.

Se dijeron muchas cosas respecto al fraude, pero lo más contundente del proceso anterior fue la declaración del brazo derecho de quien hoy es presidente, que ellos perdieron las elecciones.