Guayaquil

“Usemos el río, y no para reemplazar un medio, sino para complementarlo”

Felipe Espinoza, arquitecto y urbanista habla para EXPRESO sobre los problemas de planificación que existen en Guayaquil.

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Es arquitecto, urbanista e investigador urbano. Es docente de la Universidad de Guayaquil y coordinador de investigación de la facultad de ArquitecturaValentina Encalada / EXPRESO

  • CONTEXTO
  • Luego de que se haya desarrollado en la Universidad de Guayaquil el primer foro de movilidad sostenible que plantea, entre sus propuestas, fusionar y dar cabida a nuevos medios de transporte en la ciudad; EXPRESO dialoga con Espinoza, uno de los ponentes del encuentro, sobre el proceso que se debería ejecutar y los repercusiones que tendría no hacerlo.

Antes de iniciar la entrevista, Espinoza piensa en cómo será Guayaquil en el año 2050. ¿Acaso podrá contener a 5’000.000 de personas y 1’000.000 de vehículos?, se pregunta, teniendo como referencia los casi 3’000.000 de habitantes y 529.000 autos que, según el INEC, circulan en la actualidad en Guayas; y que reflejan, a su juicio, el problema vial que enfrentaría entonces la ciudad. 

Partiendo de allí, él plantea mirar al río y convertir la cuenca hidrológica, que conectaría de forma directa al Puerto Principal con Durán, Daule y Samborondón, en el corazón de todo el territorio a futuro. Pero hay un detalle: para lograrlo -piensa- urge que los alcaldes de cada uno de esos cantones presenten de forma conjunta un plan de ordenamiento territorial metropolitano, que incluya no solo la reactivación del transporte fluvial, sino la interconexión de todos los transportes.

- ¿De qué forma ese tan ansiado Plan Maestro, como lo llama, beneficiaría a Guayaquil? 

- De muchísimas formas y no solo a la ciudad, que es lo interesante. Si Guayaquil y en sí todos los cantones no trabajan y construyen ese Plan de Ordenamiento Territorial Metropolitano, que ya debimos tenerlo hace al menos dos décadas, perderán una oportunidad para el crecimiento sostenido de su economía. El crecimiento territorial va de la mano, incluye las previsiones de los proyectos de transporte fluvial, Metrovía, Aerovía y, por qué no, de transporte rápido de trenes veloces elevados, que deben ya integrarse entre Guayaquil y los cantones vecinos. 

Todos estos proyectos deben enlazar anillos alrededor del sistema fluvial central de los ríos Daule, Babahoyo y Guayas, con sus respectivas terminales. 

- Con la construcción de los anillos, ¿qué ganarían los cantones?

- Se lograría fortalecer la economía de redundancia alrededor del sistema hidrográfico, y se empezaría a desarrollar el transporte público multimodal, tal como lo establecen los objetivos de desarrollo sostenible y que permiten aprovechar las condiciones geográficas y fluviales del territorio. 

Estos funcionarían como nodos compactos articulados que, además de incentivarnos a no usar solo el vehículo particular, dinamizarían las tierras de todos. Con estas conexiones Durán, por ejemplo, podría ser aprovechada al máximo para dar cabida a nuevas viviendas e industrias, lo que sería un plus enorme en la economía de escala.

Para Espinoza, quien se apoya de gráficos digitales y en papel para explicar los beneficios de esta interconexión, si bien el proyecto del transporte multimodal incluye la construcción de varios anillos, el estratégico (que impulsará el crecimiento de la economía de escala) limitaría al norte con el Puente Alterno Norte y al sur con el que será el Puente Sur, que unirá a Durán con Guayaquil; y permitirá activar y revivir también esas áreas.

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Espinoza muestra cómo se dinamizaría la ciudad con los anillos.Valentina Encalada / EXPRESO

- Pero si nos enfocamos en el río, ¿qué tan complejo resultaría reactivar el transporte fluvial si aún no se ha dragado el río?

- Al transporte fluvial, como lo explicaron en el foro realizado por la Universidad de Guayaquil, se lo puede reactivar, siempre que usemos la embarcación adecuada. Allí se planteó que con embarcaciones de 200 personas y con un calado de no más de un metro y quince centímetros tranquilamente se podría navegar. Ese no es el problema, el río es navegable. Sin embargo, está claro que a futuro hay que hacer algo allí. Hay que dragar y no solo el islote El Palmar, sino los afluentes tributarios que alimentan este arenal. Para ello, primero debemos tener una modelación global de los sedimentos y las corrientes, que al chocar forman también sedimentaciones, para saber dónde se debe exactamente intervenir.

- ¿Por qué si antes en Guayaquil hubo transporte fluvial, este quedó en el olvido?

-Por la transformación de la operación del sistema terrestre, que fue más veloz. La mecánica de la inteligencia humana, relacionada con el comercio, hizo crecer la mente humana en los inventos automotores. Ese invento tuvo mayor alcance, aun a sabiendas de que era más barato transportar una tonelada en barco que en carro. La velocidad del transporte primó. Y desde entonces, se ha tratado de hacer estudios que corroboren que es indispensable tener un sistema de transporte multimodal. Lastimosamente hay mucha reticencia en el tema fluvial.

- ¿Por parte incluso de la comunidad?

- Sí, sobre todo de los comerciantes. Ellos están articulados con las ganancias de ayer para ayer. Pero hay que ver casos exitosos, como el que han aplicado los europeos, que saben que no pueden depender de un solo tipo de transporte. Si tenemos un río, hay que utilizarlo. No para reemplazar a otro medio, sino para complementarlo. 

- ¿Qué pasa si las autoridades no optan por interconectar los transportes?

- Si no lo hacen, se incrementaría la desigualdad tanto en el crecimiento económico, como en los servicios y problemas. Si usamos el río, si tenemos el centro hidrográfico como el corazón de este desarrollo, todos podríamos cruzar la aerovía, usar el transporte fluvial, los buses, cuyas rutas deberán también estar conectadas, las veces que nos dé la gana. Estamos en un momento oportuno para hacer los ajustes necesarios con miras a que Guayaquil, donde el congestionamiento vial es ya un problema, sea por ejemplo la metrópolis que debe ser.

- Dentro de este proyecto, ¿qué importancia juega el peatón?

- Una indispensable. Tanto así que de forma complementaria al transporte multimodal, se deberá fomentar el uso mixto del suelo y la densificación inteligente de la ciudad; lo que requerirá de una intervención urbanística planificada que incluya al peatón, lo priorice y permita a la población satisfacer sus necesidades básicas en un entorno cercano, con transporte público diverso y que se complemente con desplazamientos a pie o en bicicleta