La provisión de agua en Guayaquil muestra otra vez que es vulnerable
Un problema eléctrico dejó sin bombeo la planta La Toma. Expertos piden un plan de contingencia verdadero para que la urbe nunca quede desabastecida

Muchos ciudadanos debieron abastecerse de agua potable a través de bidones que expenden en las tiendas
La producción y distribución de agua potable en Guayaquil se vio afectada nuevamente ayer, y con ello se reactivó el tema de la vulnerabilidad del sistema que depende de una única planta de captación del líquido y que no se cuente con un generador de energía eléctrica propio para no depender del servicio interconectado nacional, en casos fortuitos.
Guayaquil
Observatorio ciudadano realizará una investigación sobre la calidad del agua
Freddy Josue Andrade Andrade
Gran parte de Guayaquil, Nobol y Samborondón, que son cantones de la provincia del Guayas, amanecieron desabastecidos del líquido, tras una maniobra accidental de la Corporación Nacional de Electricidad (CNEL), que originó que la producción de la Estación de Bombeo La Toma se detuviera por completo, según explicó la concesionaria Interagua.
¿Guayaquil está preparada para un accidente de este tipo o para cualquier otro que vulnere la entrega del líquido a la ciudadanía? Expertos consultados por EXPRESO aseguran que no. Ellos reiteran la necesidad de que se elaboren planes de contingencias verdaderos para afrontar este tipo de situaciones.
El arquitecto y planificador Juan Alfonso Saltos cuestiona el hecho de que la ciudad dependa de una sola toma de agua para toda la zona urbana. “En otros países existen algunas fuentes potabilizadoras que puedan abastecer a otros sectores cuando se presentan problemas de abastecimiento”, manifestó.
Saltos está consciente de que ese trabajo es complejo y que toma algo de tiempo. No obstante reprocha que hasta el momento las autoridades no tengan una solución definitiva. “Todavía no se han sentado a analizar las alternativas viables para lograr este objetivo”, remarcó el planificador.

Durante la mañana y parte de la tarde, las amas de casa no contaron con el líquido para desarrollar los quehaceres domésticos.
Gelacio Mora, líder comunitario y representante de Tejido Social Guayaquil, concuerda con este criterio. “Es inaceptable que durante más de dos décadas que está concesionado el servicio no hayan tenido la previsión de tener un generador propio de energía para que no tenga que depender del servicio de energía interconectada nacional”, replicó.
Luego de la emergencia, Interagua informó que había tomado medidas de contingencia y que los reservorios de agua estarían destinados para abastecer solo a las casas de salud.
Pero la ciudadanía en general se quejó por el perjuicio que esto les había originado. “¿Dónde está el plan de contingencia para los usuarios?”, reclamó Carlos Salazar, dueño de un restaurante ubicado en Sauces 5, que no pudo atender a sus comensales.
Susana Mendoza, una ama de casa del sector de La Chala, suroeste de la ciudad, dijo que no había podido ni lavarse la boca. “Cuando me levanté y fui al baño me percaté que otra vez se había ido el agua. Esto sucede siempre y no hay un plan que nos favorezca en circunstancias como estas”, añadió.
En la cocina de la casa de Cristina Rosales, residente de la ciudadela 9 de Octubre, sur de la urbe, hasta las 13:00 habían ollas y platos que no podía lavar por falta de agua. “Esto nos cogió por sorpresa, luego supimos cual había sido el motivo para estar sin agua”, acota.

Los trabajos en el cable de alta tensión de la línea de 69 kv que abastece a la planta La Toma terminaron al mediodía.
César Cárdenas, director del Observatorio Ciudadano de Servicios Públicos de Guayaquil, informó que el miércoles irá a la Defensoría del Pueblo para demandar la terminación del contrato con Interagua.
“Más de tres millones de personas nos quedemos sin agua. Varias veces desde el observatorio de servicios públicos hemos sugerido y propuesto que Interagua debe tener una planta de energía eléctrica para emergencias. Son irresponsables y deben responder por los millones de dólares que se pierden, pues los negocios no pueden trabajar sin este líquido”, manifestó.
Aunque al mediodía Interagua informó que el problema había sido solucionado y que el agua llegaría de forma paulatina, la ciudadanía insiste en la elaboración de planes de contingencias urgentes que puedan afrontar cualquier caso fortuito, con la finalidad de que la población no sea afectada.