Los guayacanes devuelven la ilusión a la cuenca del Guayas

  Guayaquil

Los guayacanes devuelven la ilusión a la cuenca del Guayas

Las Colembas, en Colimes, fue elegido por Fondagua para desarrollar un proyecto ecoturístico Se busca preservar el bosque seco y con él, los cuerpos de agua

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Las especies. Cada semana decenas de familias guayaquileñas y de otros cantones llegan a pasar el día.Blanca Moncada Pesantes

El florecimiento de los guayacanes en el recinto Las Colembas, del cantón Colimes, arribó este 2022 con la cosecha de un proyecto turístico que despierta la esperanza de esa comunidad de convertirse en referente ecológico del país y asegura a esa zona de bosque seco la preservación de la naturaleza.

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Cortan las ramas secas de árboles en parque de Guayacanes

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Ese territorio del Guayas fue elegido por el Fondo de Agua para la conservación de la cuenca del río Daule (Fondagua) y The Nature Conservancy (TNC) para trabajar en la conservación del bosque seco a través del impulso del ecoturismo, a fin de aportar a la protección de los afluentes del entorno.

300 personas de esa comunidad se alistan ahora para convertirse en las guardianas del bosque.

La cuenca del río Daule, la fuente de agua de Guayaquil, está amenazada por la sedimentación y el cambio climático, que, según la CAF, arrastró a esta zona del territorio ecuatoriano a la vulnerabilidad de inundaciones. Los bosques secos, de acuerdo a un estudio publicado por la revista especializada Bosques Latitud Cero, capturan carbono y estabilizan el cambio climático, evitando la erosión hídrica y la pérdida de suelo por la subida del nivel del mar.

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Naturaleza. Con el proyecto se prevé proteger 160 hectáreas del bosque.blanca Moncada 
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A través de este proyecto, ya en marcha, los habitantes de Las Colembas se comprometieron a proteger 159 hectáreas de bosque seco tropical, explica Monserrate Vélez, coordinadora técnica de Fondagua.

La propuesta implicó la construcción de un sendero y la ubicación de señalética turística, pero también la preparación de la comunidad para recibir a los turistas. Se hicieron talleres y se levantó información social y de biodiversidad.

Llegar a Las Colembas toma alrededor de dos horas desde Guayaquil. La mitad del viaje contempla paisajes costeros, plantaciones, recintos y senderos de tierra. Ya allí, quien arriba, llega al área de los guayacanes, que están en florecimiento por esta época, con las primeras lluvias de diciembre.

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Los niños juegan en medio de los guayacanes cada fin de semana.Blanca Moncada Pesantes

Un equipo de EXPRESO visitó la zona y pudo hallar ejemplares que adelantaron su floración, algo que a Amarilis Soledispa, lideresa de la zona, la llena de entusiasmo. “Es la primera vez que la comunidad se une de esta manera para impulsar el desarrollo turístico”.

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Ese es el valor agregado del proyecto. Los guías, por ejemplo, son adolescentes del recinto que trasladan con charlas instructivas a los caminantes por los 3,5 kilómetros de bosque seco del lugar. Y además de ellos hay 8 emprendimientos comunitarios, desde ventas de artesanía hasta apuesta gastronómica.

Betsy Briones, de 15 años, recibe a este equipo. Empieza su guianza recomendando llevar agua, no botar basura, no fumar. Y continúa con una detallada descripción de cada sector del bosque. “Colembas se llama así por un pájaro negro y amarillo con el mismo nombre, cuyos nidos parecen gotas de agua”. Cree que este es el comienzo de su carrera. Ama lo que hace.

Fauna.Perezosos, mapaches, ardillas, tigrillos y osos hormigueros son parte de la variedad de animales que pueden hallarse en el sendero.

El recorrido sigue con observación de aves, descripción de plantas y árboles de bosque seco, como el Fernán Sánchez, explicaciones minuciosas de sus usos medicinales y hasta leyendas de fantasmas que habitaron el lugar, en el que además se adaptará un lugar para acampar.

En este lugar habitan 70 familias, unas 300 personas ahora convertidas en guardianas del bosque. Los guayacanes devuelven la ilusión a la cuenca del Guayas